La otra mitad de la materia son los quarks: seis fermiones que sí sienten la fuerza fuerte, y que pagan por ello el precio del confinamiento — cadena perpetua dentro de los hadrones. Todo lo que tocas es, en el fondo, quarks u y d con una nube de gluones. Pero la sorpresa de este artículo es otra: al pesar las piezas, el 99% de tu masa no aparece.
Seis sabores, cinco órdenes de magnitud
Los seis sabores de quark repiten el patrón de los leptones: tres generaciones de parejas, idénticas en todo salvo la masa. Las masas (las «desnudas», las del quark en sí):
Del u al top hay un factor 80 000 — cinco órdenes de magnitud entre partículas supuestamente idénticas, el mismo misterio sin resolver que en los leptones. Cargas: para la fila de arriba (u, c, t), para la de abajo (d, s, b). Solo la fuerza débil sabe cambiar un sabor en otro — por eso es la única que puede matar al quark s de la Λ, y la responsable de casi toda la columna verde de la escalera que verás abajo.
El 99% de tu masa no son las piezas
Problema. El protón es uud. Suma las masas de sus quarks y compara con la del protón.
Resultado. Las piezas aportan menos del 1%. El otro 99% es energía — cinética de los quarks y de campo de los gluones — convertida en masa por funcionando al revés de como se suele contar: no masa convirtiéndose en energía, sino energía de confinamiento siendo masa. Cuando te pesas, la báscula mide esencialmente el pegamento de la fuerza fuerte, no el Higgs: el mecanismo de Higgs da masa a los quarks (ese 1%), pero tu masa es dinámica de gluones.
Una consecuencia finísima de las masas desnudas: el neutrón (udd) pesa un 0,14% más que el protón (uud), porque el quark d pesa 2,5 MeV más que el u. De ese pelo cuelga el universo: si fuera al revés, el protón se desintegraría en neutrón, el hidrógeno no existiría y no habría ni agua ni química. Pocas veces 2,5 MeV han importado tanto.
El catálogo: bariones, mesones y resonancias
Con seis quarks y las dos recetas — bariones (qqq) y mesones () — el catálogo del PDG suma cientos de entradas. No hace falta memorizarlo; hace falta saber leerlo. Cada quark pesado añade una familia: con s, los kaones y los hiperones (Λ, Σ, Ξ, Ω); con c, los mesones D y la J/ψ; con b, los mesones B y la Υ. Y encima de cada estado fundamental, una escalera de resonancias — versiones excitadas que viven s y solo se ven como picos en los datos. (Desde 2015, LHCb ha añadido fieras nuevas al zoo: tetraquarks y pentaquarks, combinaciones de 4 y 5 quarks. El catálogo sigue creciendo.)
¿Y cómo mueren? La escalera de abajo resume la lección más útil del módulo: la vida media delata al verdugo. Fíjate en el patrón por familias: todo hadrón con un único quark pesado neto (charm o bottom «abiertos»: D, B, Λc) vive ~10⁻¹²–10⁻¹³ s — el tiempo característico de la débil destruyendo sabores pesados. (La excepción que confirma la regla: en el charmonio cc̄ y el bottomonio bb̄ el quark y su antiquark pueden aniquilarse por la fuerte, y viven muchísimo menos — la J/ψ apenas 7,1×10⁻²¹ s.)
Cada barra llega hasta la vida media de la partícula (escala logarítmica: ¡29 órdenes de magnitud!). El color dice qué fuerza ejecuta la desintegración — la vida media es el ADN de una muerte.
Pasa el cursor por una barra para ver la desintegración. Fíjate en el hueco: entre 10⁻¹⁶ y 10⁻¹³ s no vive (casi) nadie — es la frontera entre lo electromagnético y lo débil.
Ejercicios
Calcula la carga de los hadrones con charm: D⁰ (cū), D⁺ (cd̄) y Λc⁺ (udc). ¿Cuadran con sus nombres?
Solución
D⁰: ✓ (el antiquark ū tiene carga −2/3). D⁺: ✓ (d̄ tiene +1/3). Λc⁺: ✓. La aritmética de tercios del constructor de hadrones funciona igual con los sabores pesados: cámbiale mentalmente el s por un c o un b y tienes las familias nuevas.
¿Por qué no existe un hadrón «qq» de dos quarks (sin antiquark)? Pista: piensa en el color, no en la carga.
Solución
La regla del confinamiento es que los estados observables deben ser neutros de color. Un quark lleva un color (R, V o A); dos quarks llevan dos colores y no hay manera de que sumen blanco. Las combinaciones blancas mínimas son quark-antiquark (color + su anticolor: los mesones) y tres quarks con los tres colores (los bariones) — exactamente las dos recetas del zoo. Los tetraquarks y pentaquarks también son blancos: y . El color explica el catálogo entero con una sola regla.
La Ω⁻ (sss, 1672 MeV) pesa mucho más que la suma de sus quarks (3 × 93,5 ≈ 280 MeV), pero la Υ (bb̄, 9460 MeV) pesa ligeramente más que sus quarks (2 × 4180 = 8360 MeV). Calcula qué fracción de cada masa es «pegamento» y explica la diferencia.
Solución
Ω⁻: de energía de confinamiento. Υ: . El patrón es general: en los hadrones ligeros la masa es casi toda dinámica de gluones; en los de quarks pesados, las piezas dominan y el pegamento es una corrección. Por eso los sistemas y se comportan casi como «átomos» de quarks — tan ordenados que se les llama charmonio y bottomonio, y sus niveles de energía se estudian como los del hidrógeno.