La física de partículas empieza con una ironía: la palabra átomo viene del griego átomos, «que no se puede cortar». Entre 1897 y 1932 se cortó cuatro veces. Cada corte fue un experimento concreto, con un aparato que cabía en una mesa, y cada uno dejó un número que merece la pena mirar de cerca. Antes de entrar, el mapa completo del siglo — vuelve a él cuando quieras situarte:
- 1897 Electrón e⁻ Cavendish (Thomson)
La primera partícula elemental, en un tubo de rayos catódicos.
- 1905 Fotón γ Einstein (teórico)
Propuesto para explicar el efecto fotoeléctrico; el efecto Compton (1923) convenció a los escépticos.
- 1911 Núcleo atómico Manchester (Rutherford)
La lámina de oro: toda la carga positiva concentrada en una mota 100 000 veces menor que el átomo.
- 1919 Protón p Manchester (Rutherford)
El núcleo de hidrógeno resulta ser un ladrillo universal de todos los núcleos.
- 1932 Neutrón n Cavendish (Chadwick)
La pieza que faltaba para explicar las masas nucleares.
- 1932 Positrón e⁺ Caltech (Anderson)
La primera antipartícula, en una foto de rayos cósmicos. Dirac la había predicho en 1928.
- 1936 Muón μ⁻ Caltech (rayos cósmicos)
Un electrón 207 veces más pesado que nadie esperaba. «¿Quién ha pedido esto?» (Rabi).
- 1947 Pión π Bristol (emulsiones, Powell)
La partícula de Yukawa, mediadora de la fuerza nuclear entre nucleones.
- 1947 Kaón K⁰ Manchester (Rochester y Butler)
Primera partícula «extraña»: se crea en pares y vive sospechosamente mucho.
- 1950 Lambda Λ rayos cósmicos
Un «protón pesado» extraño; con los kaones inaugura el desbordamiento del zoo.
- 1955 Antiprotón p̄ Bevatron (Segrè y Chamberlain)
La antimateria no era cosa solo del electrón.
- 1956 Neutrino electrónico νₑ Savannah River (Reines y Cowan)
Pauli lo propuso en 1930 como «remedio desesperado»; tardó 26 años en dejarse ver.
- 1962 Neutrino muónico ν_μ Brookhaven
Hay más de un tipo de neutrino: cada leptón cargado tiene el suyo.
- 1964 Quarks (propuesta) u d s Gell-Mann y Zweig (teórico)
Tres constituyentes con carga fraccionaria ordenan todo el zoo de hadrones.
- 1964 Omega menos Ω⁻ Brookhaven
Predicha por el camino óctuple antes de ser vista: masa y extrañeza clavadas.
- 1968 Estructura del protón SLAC
La dispersión inelástica profunda revela puntos duros dentro del protón: los quarks son reales.
- 1974 J/ψ (quark charm) c SLAC y Brookhaven
La «Revolución de Noviembre»: dos grupos, el mismo pico, un cuarto quark.
- 1975 Tau τ⁻ SLAC (Perl)
Un tercer leptón cargado, casi el doble de pesado que un protón.
- 1977 Upsilon (quark bottom) b Fermilab (Lederman)
El quinto quark, en un estado ligado bb̄.
- 1979 Gluón g DESY (PETRA)
Sucesos de tres chorros: el tercer chorro es un gluón radiado.
- 1983 Bosones W y Z W±, Z⁰ CERN SppS (Rubbia)
Los mensajeros de la fuerza débil, con las masas que predecía la teoría electrodébil.
- 1995 Quark top t Fermilab (CDF y DØ)
El sexto quark: pesa como un átomo de oro entero.
- 1998 Oscilaciones de neutrinos Super-Kamiokande
Los neutrinos cambian de sabor en vuelo: tienen masa. Primera grieta del Modelo Estándar mínimo.
- 2000 Neutrino tau ν_τ Fermilab (DONUT)
El último fermión del Modelo Estándar en observarse directamente.
- 2012 Bosón de Higgs H CERN LHC (ATLAS y CMS)
La última pieza: 48 años después de proponerse, a 125 GeV/c².
1897 · El electrón: el átomo tiene piezas
En el laboratorio Cavendish, J. J. Thomson estudiaba los rayos catódicos: ese resplandor que cruza un tubo de vacío cuando se aplica un voltaje entre dos electrodos. La pregunta del momento era si eran ondas o partículas. Thomson los desvió con campos eléctricos y magnéticos a la vez, y de ahí extrajo el cociente entre su carga y su masa, .
El resultado era escandaloso: salía unas 1.800 veces mayor que el del ion de hidrógeno, el átomo más ligero conocido. Solo había dos salidas: o la carga era enorme, o la masa era diminuta. Y lo decisivo — el detalle que convierte una curiosidad en un descubrimiento — es que el valor era el mismo cambiara lo que cambiara: el gas del tubo, el metal del cátodo. No era un fragmento de ningún átomo en particular. Era un ingrediente universal de todos. Thomson lo llamó «corpúsculo»; el nombre que cuajó fue electrón.
Problema. Thomson solo midió el cociente . ¿Cómo se separa de ahí la masa?
Paso 1 — medir la carga sola. Lo hizo Millikan en 1909 con gotas de aceite en suspensión: la carga de cualquier gota era siempre un múltiplo entero de
La carga eléctrica viene en paquetes: está cuantizada.
Paso 2 — dividir.
Resultado. Treinta ceros entre la coma y el primer dígito. Como los kilogramos son inmanejables aquí, la física de partículas usa el electronvoltio (eV) y la equivalencia : la masa del electrón es . Guarda ese número: aparecerá constantemente.
1911 · El núcleo: el átomo está casi vacío
Si el átomo tiene electrones con carga negativa y es neutro, ¿dónde está la carga positiva? El propio Thomson propuso el modelo del pudin de pasas: una esfera difusa de carga positiva con los electrones incrustados como pasas. Razonable, elegante — y falso.
Rutherford, con Geiger y Marsden, disparó partículas alfa — proyectiles pesados y rápidos que escupe la radiactividad — contra una lámina de oro de menos de una micra. Si el pudin fuera cierto, la carga positiva estaría tan repartida que ninguna alfa notaría gran cosa: desviaciones de fracciones de grado. La mayoría, en efecto, pasaba de largo. Pero una de cada 8000 rebotaba hacia atrás, más de 90 grados. Rutherford lo contó así: era «como disparar un obús de 15 pulgadas contra un papel de fumar y que el obús rebote y te golpee».
Un rebote así exige un choque contra algo compacto y masivo: toda la carga positiva y casi toda la masa del átomo concentradas en una mota central — el núcleo. En 1919 Rutherford remató la faena: bombardeando nitrógeno arrancó núcleos de hidrógeno. El núcleo de hidrógeno era, pues, un ladrillo universal de los demás núcleos, y le dio nombre propio: protón, con masa — 1836 electrones.
La escala del vacío. El átomo mide del orden de m; el núcleo, del orden de m — unas 100 000 veces menos. Traducción: si el átomo fuera un estadio de fútbol de 100 m, el núcleo sería un grano de arena de 1 mm en el punto de penalti, y los electrones motas de polvo por las gradas. Todo lo demás — es decir, prácticamente todo lo que llamas «materia sólida» — es vacío. En volumen, el núcleo ocupa : una milbillonésima del átomo.
Problema. Si casi toda la masa está en el núcleo y el núcleo casi no ocupa volumen, la materia nuclear tiene que ser densísima. ¿Cuánto?
Solución. Un núcleo mediano: masa kg en una esfera de radio m, es decir volumen . La densidad sale
Resultado. Una cucharadita (5 ml) de materia nuclear pura pesaría kg: mil millones de toneladas, unas cien mil torres Eiffel. No es una fantasía: es la densidad aproximada de una estrella de neutrones, que es esencialmente un núcleo del tamaño de una ciudad.
1905 · El fotón: la luz también viene en paquetes
Mientras el átomo se rompía, a la luz le pasaba algo igual de grave. Planck había descubierto en 1900 que solo podía explicar la radiación de los cuerpos calientes si la energía se intercambiaba en paquetes discretos — y lo consideró un truco matemático. Einstein en 1905 se lo tomó en serio: en el efecto fotoeléctrico, la luz arranca electrones de un metal como si fuera una lluvia de proyectiles, cada uno con energía
donde es la frecuencia de la luz y la constante de Planck. Subir la intensidad de la luz arranca más electrones, pero no más rápidos; subir la frecuencia los arranca más rápidos. Eso solo tiene sentido si la luz llega en paquetes: fotones. El escepticismo duró hasta 1923, cuando Compton mostró que un fotón rebota contra un electrón exactamente como una bola de billar: con energía y momento que se conservan choque a choque.
Para calibrar la escala: un fotón de luz verde ( nm) lleva unos 2,3 eV. Una bombilla de 60 W emite del orden de fotones por segundo — por eso la luz cotidiana parece continua: el paquete es minúsculo y llegan a espuertas. Un fotón de radio FM (100 MHz) lleva eV; uno de rayos gamma, millones de eV. Misma partícula, catorce órdenes de magnitud de energía.
1932 · El neutrón: la pieza que faltaba
Quedaba una contabilidad sin cuadrar. El helio tiene carga (dos protones) pero pesa como cuatro protones. ¿De dónde salen las otras dos unidades de masa? Durante los años veinte se parcheó con electrones y protones extra dentro del núcleo, pero nada funcionaba bien.
En 1932 Chadwick estudió una radiación misteriosa que salía del berilio bombardeado con alfas: penetrante, sin carga, y capaz de arrancar protones veloces de la parafina. ¿Podían ser fotones? Chadwick hizo la cuenta: para dar esos empujones a un protón, un fotón necesitaría unos 50 MeV — diez veces más de lo que ninguna reacción nuclear conocida podía suministrar. En cambio, una partícula neutra con la masa del protón lo explicaba todo sin forzar nada: en un choque frontal entre masas iguales, como en el billar, el proyectil cede su energía de golpe. Era el neutrón: masa , apenas un 0,1% más que el protón.
Con él, el átomo quedó cerrado y la tabla periódica explicada: helio = 2 protones + 2 neutrones + 2 electrones; los isótopos de un elemento son núcleos con los mismos protones y distinto número de neutrones. Tres piezas bastaban para toda la química. La física de partículas podría haberse acabado aquí.
El mismo año, la primera grieta
No se acabó. En agosto de 1932 — el mismo año del neutrón — Carl Anderson fotografió en una cámara de niebla, entre las trazas de los rayos cósmicos, una partícula con la masa del electrón que se curvaba hacia el lado equivocado: carga positiva. Era el positrón, la primera antipartícula — y Dirac la había predicho cuatro años antes con pura matemática, al unir mecánica cuántica y relatividad.
Fíjate en el cambio de guion. Electrón, núcleo, protón, neutrón: piezas que explicaban la materia de siempre. El positrón no explicaba nada pendiente; nadie lo había pedido. La naturaleza empezaba a entregar partículas por su cuenta, y durante las dos décadas siguientes no pararía — muones, piones, partículas «extrañas» — hasta desbordar todos los esquemas. Ese desconcierto es el próximo artículo.
Ejercicios
¿Cuántos electrones hacen falta para juntar la masa de un protón? Usa las masas en MeV/c² — para eso están.
Solución
Amplía el átomo hasta que el núcleo sea una canica de 1 cm. ¿A qué distancia quedan los electrones más externos? ¿Y qué fracción del volumen del átomo ocupa el núcleo?
Solución
La razón de tamaños es , así que los electrones quedan a : una canica en el centro de un pueblo, con polvo flotando por las afueras. En volumen, : si comprimieras todos los núcleos de tu cuerpo eliminando el vacío, cabrías en una mota invisible — y seguirías pesando lo mismo.
Ionizar un átomo de hidrógeno cuesta 13,6 eV. Una emisora de radio FM emite a 100 MHz con 100 kW de potencia. ¿Puede su señal ionizar hidrógeno? ¿Y un solo fotón ultravioleta de 100 nm?
Solución
El fotón de FM lleva eV: treinta millones de veces menos de lo necesario. Y no vale sumar fotones — el efecto fotoeléctrico enseña que la ionización es un choque de un fotón contra un electrón, así que los 100 kW (unos fotones por segundo) no cambian nada. El fotón ultravioleta lleva : se queda a las puertas; con 91 nm o menos, ioniza. Por eso la radio te atraviesa sin hacerte nada y el ultravioleta lejano es radiación ionizante.