Guía de uso

Cómo leer Particulario

Para quién es cada nivel, cuánta matemática hay de verdad en cada uno, por dónde entrar según quién seas — y qué hacer si aterrizaste aquí desde un buscador.

Particulario es un curso completo de física de partículas: 111 artículos en tres niveles de profundidad creciente, más dos anexos. Se puede leer de principio a fin — está escrito para eso — pero nadie está obligado. Esta página te ahorra el tanteo: qué hay en cada nivel, qué pide de ti, y cuál es tu puerta de entrada.

Los tres niveles, sin eufemismos

Nivel I — Conceptual (módulos I.1 a I.8). Divulgación con números. Aquí no hay álgebra ni cálculo, pero sí notación científica desde la primera página: potencias de diez, unidades como el MeV, cocientes y órdenes de magnitud. Si «10⁻¹⁹» te resulta legible, el Nivel I es tuyo entero; si te intimida, entra igual — la primera vez que aparece cada herramienta se explica — pero debes saber que este no es un curso sin números: es un curso que presume de ellos. Cada afirmación lleva su cifra y cada cifra su comparación («la cucharadita de núcleo que pesa cien mil torres Eiffel»).

Nivel II — Carrera (II.1 a II.8). El contenido de la asignatura de física de partículas de un grado en Física, siguiendo el libro de Griffiths: cinemática relativista con cuadrivectores, amplitudes, la ecuación de Dirac. Pide soltura con vectores, álgebra y alguna integral — matemática de segundo de carrera. Todos los cálculos se hacen delante de ti, paso a paso.

Nivel III — Moderno (III.1 a III.6). El Modelo Estándar en serio, al nivel del libro de Thomson: teoría electrodébil, mecanismo de Higgs, QCD profunda, neutrinos y violación CP cuantitativas, y el LHC por dentro. Presupone el Nivel II fresco — cada artículo lista sus prerrequisitos exactos en una caja al principio.

Los anexos. El Anexo A (teoría cuántica de campos) es la trastienda conceptual: de dónde salen las reglas que el curso usó. El Anexo B (taller de trazas) es puro músculo: espinores explícitos y el cálculo completo del proceso patrón, con la primera hoja de problemas sin soluciones. Ambos son «para después del curso».

Tu puerta de entrada

Si aterrizaste en mitad del curso

Los artículos se apoyan unos en otros y no lo disimulan: si llegaste desde un buscador a mitad del Nivel II y el texto da por sabido «el proceso patrón» o «la deuda del Bevatrón», no es culpa tuya. Tres salvavidas: la caja de prerrequisitos al inicio de cada artículo dice exactamente qué conviene tener fresco (y enlaza); las referencias tipo «módulo II.4» del texto son enlaces automáticos; y los términos subrayados con puntos abren su definición al pasar el ratón o tocarlos — todos viven también en el glosario, con su nombre en inglés para que puedas seguir leyendo en otros sitios.

Las reglas de la casa

¿Cuándo saltar de nivel? Regla práctica: si en un nivel llevas dos módulos leyendo sin sorpresa, sube. Si en el nuevo nivel una caja de prerrequisitos te suena a chino, baja un módulo — no un nivel. El curso no caduca ni puntúa: el orden óptimo es el que te mantenga leyendo.