El sólido rígido · Artículo 04

La Tierra como peonza

El sólido rígido más importante disponible: achatado 21 km, cabecea con 433 días de período, precesa en unos 25 800 años y esconde en su bamboleo un sismógrafo global. Cierre del módulo — con el planeta de juguete.

La Tierra es una peonza simétrica casi esférica: achatada por su propia rotación (I.4 de Newton en II.1), su cociente (I₃ − I₁)/I₁ ≈ 1/305 es la «elipticidad dinámica» que gobierna toda su danza rotacional. Dos bailes distintos que conviene no confundir: la precesión libre — el bamboleo de Euler del artículo 03, sin par externo, el plato de Feynman planetario — y la precesión forzada — los ~25 800 años de II.5, causada por el par de marea de Luna y Sol sobre el michelín ecuatorial. Este artículo pone números a ambos, y a lo que miden.

Prerrequisitos: los artículos 01–03 — la Tierra es su examen final — y las mareas de II.6.

El bamboleo de Chandler: la predicción que llegó con retraso

Euler predijo en 1765 que si el eje de rotación terrestre no coincide exactamente con el eje de figura, debe conear libremente con período (I₁/(I₃−I₁)) días ≈ 305 días. Se buscó durante un siglo sin éxito — hasta que Chandler encontró en 1891 el bamboleo… con período de 433 días. ¿Fracaso de Euler? Al contrario: la discrepancia es una medida. La Tierra no es rígida — se deforma elásticamente mientras conea, y esa cesión alarga el período; del cociente 433/305 se extrajo la rigidez global del planeta (comparable a la del acero) décadas antes de la sismología moderna. El bamboleo es minúsculo — el polo pasea por un recinto de ~9 metros en la banquisa ártica — y se mide hoy con GPS y radiointerferometría de cuásares; su excitación (algo debe «recargar» un coneo que la disipación amortiguaría en décadas) resultó venir de presión oceánica y atmosférica: el tiempo meteorológico zarandea al planeta entero, mensurablemente. Un teorema de Euler fallando en un 40 % enseñó más que acertando.

El plato de Feynman: dos bamboleos por giro

Precesión libre de un disco delgado (I₃ = 2I₁): ecuaciones de Euler integradas en vivo con la actitud del sólido. L está fijo en la vertical y el eje del plato lo conea sin cambiar de inclinación. Los contadores no saben ningún teorema: cuentan vueltas de lo que se está simulando.

L
bamboleos: 0.0 giros: 0.0 cociente:

A 10° el cociente se aparta de 2 — la ley exacta es 2/cos θ. El 2 limpio es el límite de inclinación pequeña, el del plato lanzado con un golpe de muñeca; cierra el cono y míralo bajar hasta 2,00. Fíjate en los signos: el escudo de Cornell gira al revés que el bamboleo (ψ̇ = −ω₃ para el disco). Feynman lo recordó al revés en sus memorias, pero la moraleja no se discute: de este cociente «inútil» salió su reenganche con el espín — «todo el asunto del Nobel empezó en aquel plato».

Ejemplo resuelto 1 · Los 26 000 años, por fin deducidos

Problema. Estima la precesión de los equinoccios con la fórmula de la peonza: par de marea sobre el michelín ecuatorial, dividido por L terrestre.

Solución. El par medio de Luna + Sol sobre el exceso ecuatorial escala como τ ~ (3G M/2d³)·(I₃−I₁)·sen ε·cos ε con ε = 23,4°. Con los números (Luna dominando 2:1 sobre el Sol, II.6):

Ωprec=τI3ω    T=2πΩ26000 an˜os.\Omega_{\text{prec}} = \frac{\tau}{I_3\,\omega_\oplus} \;\Rightarrow\; T = \frac{2\pi}{\Omega} \approx 26\,000\ \text{años}.

Resultado. El valor medido: unos 25 800 años. Si quieres la cifra fina, la precesión general en longitud de la IAU2006 vale 5028,80″ por siglo, o sea 25 772 años — pero no la escribas con cinco cifras sin avisar de que no es una constante: se acelera lentamente, y el valor depende de la época. La fórmula es exactamente la Ω = τ/L de la peonza de II.5 — con el planeta de peonza, las mareas de dedo que empuja, y un período tan lento porque L terrestre es colosal frente al par de un michelín de 1/305. Consecuencias ya cobradas en el curso: la estrella polar es un cargo temporal (Vega, año 14 000), los signos del zodiaco llevan 2000 años desfasados de sus constelaciones — y los paleoclimatólogos leen en este período (con la nutación de 18,6 años y los ciclos de Milankovitch que I.5 mencionó) el calendario de las glaciaciones. La peonza más consecuente del universo conocido.

El módulo, en limpio. (1) El tensor: L = Iω con matriz, ejes principales, y el taller de neumáticos diagonalizando por 40 €. (2) Euler y la peonza: dos cíclicas, un mapa efectivo — precesión, nutación, sueño y despertar. (3) La raqueta: el eje intermedio traiciona (Dzhanibekov), los extremos protegen, y la disipación elige siempre el I máximo (Explorer 1). (4) La Tierra ejecuta el repertorio completo: Chandler libre, equinoccios forzados, y cada anomalía convertida en instrumento. El módulo III.5 vuelve a las oscilaciones — ahora con matrices y N cuerpos: los modos normales de verdad.

Ejercicios

Ejercicio 1

El día terrestre fluctúa ~1 ms a lo largo del año, siguiendo un patrón estacional muy repetible que los relojes atómicos miden sin esfuerzo. ¿Qué conservación lo explica, y quién se lleva el momento que falta?

Solución

L total del sistema Tierra-atmósfera-océanos se conserva. Los vientos zonales cambian con las estaciones (los chorros se aceleran en el invierno de cada hemisferio): cuando la atmósfera gana momento angular hacia el este, la Tierra sólida lo pierde — y el día se alarga. Los geodestas comparan el «momento angular atmosférico» de los modelos meteorológicos con la longitud del día medida por relojes atómicos: cuadran a la décima de milisegundo. Es la patinadora de II.5 con la atmósfera de brazos — y otra magnitud «astronómica» convertida en observable meteorológico.

Ejercicio 2

El terremoto de Japón de 2011 acortó el día en 1,8 microsegundos y movió el «eje de figura» unos 17 cm. Explica ambos efectos con el vocabulario del módulo — ¿violó algo el terremoto?

Solución

Nada: fue pura redistribución interna. La subducción hundió masa hacia el eje (I₃ bajó una parte en 10¹⁰: patinadora encogiendo — el día se acorta con L intacto) y desplazó el elipsoide de inercia respecto de la corteza (el eje de figura migra: los productos de inercia cambiaron — el bamboleo de Chandler recibió un empujón medible). Los 1,8 µs se calcularon desde los modelos sísmicos y cuadraron con los relojes: el tensor de inercia terrestre es hoy un instrumento de verificación cruzada entre sismología y geodesia. Un terremoto auditado con la maquinaria del artículo 01.

Ejercicio 3

Marte no tiene una Luna grande que estabilice su oblicuidad, y las simulaciones (Laskar otra vez) muestran su eje vagando caóticamente entre 0° y 60° en decenas de millones de años. Junta las piezas del curso: ¿qué combinación de este módulo y de I.5 produce ese caos, y qué le debe la habitabilidad terrestre a la Luna?

Solución

La precesión forzada de cada planeta tiene su frecuencia (par de marea / L); las perturbaciones orbitales de los demás planetas oscilan con las suyas. Cuando ambas resuenan, la oblicuidad se desboca — y Marte vive en plena zona de resonancias solapadas: caos de eje, clima reescrito cada pocos millones de años (sus casquetes estratificados lo atestiguan). La Tierra tendría el mismo destino… pero la Luna multiplica el par de marea, acelera nuestra precesión y la saca limpia de la banda resonante: la oblicuidad terrestre solo respira ±1,2°. Una luna grande como estabilizador climático — el argumento que conecta II.6, III.4 y I.5, y una de las mejores razones para agradecer aquel impacto primordial. El caos de III.6 ya tiene su tráiler planetario.

Resumen en frío · Módulo III.4 · El sólido rígido

Todo lo que el módulo deja utilizable, con dónde se dedujo cada cosa — y, cuando toca, qué deuda de un módulo anterior salda cada fila. Pensado para leerse dentro de seis meses sin releer nada: si para resolver un problema típico del módulo hay que volver al texto a buscar una constante, esta tabla ha fallado.

QuéFórmula o valorDónde
Tensor de inerciaL = I·ω con I matriz 3×3 simétrica: la diagonal son los momentos de II.5, los elementos cruzados (productos de inercia) miden cuánto se sale L del eje de giroart. 01 · completa el «momento de inercia es un número» de II.5
L no es paralelo a ωSalvo girando por un eje principal. Girar desalineado exige par continuo aunque la velocidad angular sea constante — el desequilibrio dinámico de una rueda a 15 Hzart. 01
Ejes principalesToda matriz simétrica se diagonaliza: todo cuerpo tiene tres ejes perpendiculares con momentos I₁ ≤ I₂ ≤ I₃art. 01
Las tres familiasAsimétrico I₁ < I₂ < I₃ (ladrillo, raqueta, móvil) · simétrico I₁ = I₂ ≠ I₃ (peonza, lápiz) · esférico (balón: cualquier eje es principal)art. 01, ej. res. 1
Equilibrado estático y dinámicoEstático: el centro de masas está en el eje (se ve con la rueda parada). Dinámico: además el eje es principal. Los productos de inercia solo confiesan en movimientoart. 01, ej. 1
Teorema de los ejes perpendicularesLámina plana: I_z = I_x + I_y. Disco: con I_z = ½MR², sale I_x = I_y = ¼MR² sin integrar, luego I₃/I₁ = 2 exactoart. 01, ej. 2
Energía rotacional a L fijoE = L²/2I: girar por el eje de I mínimo es el estado más caro; por el de I máximo, el más baratoart. 01, ej. 3
Explorer 1 (1958)Lanzado girando por su eje largo (I mínimo); las antenas flexibles disipaban energía con L intacto y el satélite resbaló hasta la voltereta plana (I máximo), mínimo global. Regla desde entonces: rota por tu eje mayor o lleva control activoart. 01, ej. 3 · art. 03, ej. 3
Ángulos de EulerPrecesión φ (hacia dónde apunta el eje), inclinación θ (cuánto se tumba) y rotación propia ψart. 02
Peonza simétrica con gravedadφ y ψ son cíclicas: p_φ y p_ψ = I₃ω₃ constantes, y el problema se reduce a E = ½I₁θ̇² + V_ef(θ) — un mapa unidimensional en la inclinaciónart. 02 · dos monedas de Noether cobradas de III.1
Precesión estacionariaΩ = mgl/(I₃ω₃) — el fondo del valle efectivoart. 02 · deduce el Ω = τ/L que II.5 sacó con las manos
NutaciónLas oscilaciones alrededor de ese fondo: el cabeceo que ondula el cono de precesión, visible al soltar cualquier peonzaart. 02
Peonza dormidaLa vertical es mínimo si ω₃² > 4·I₁·mgl/I₃²; por debajo es cima. Como la fricción drena ω₃, el «despertar» súbito es una bifurcación con la velocidad de giro de parámetro (orden de 10–15 vueltas/s en una peonza de juguete)art. 02, ej. res. 1 · misma horquilla que III.1 art. 04
Giróscopo libre y girocompásSin gravedad no hay precesión: el eje se clava en el espacio (brújula inercial). Con gravedad, el girocompás fuerza una precesión que solo se anula apuntando al norte verdadero, el de rotaciónart. 02, callout
Corrección de velocidadEl girocompás ve la suma de la rotación terrestre y la del vehículo alrededor del planeta: un barco rápido hacia el este desvía el norte aparente (grados enteros en latitudes altas)art. 02, ej. 3
Ecuaciones de EulerI₁ω̇₁ = (I₂ − I₃)·ω₂ω₃ (y cíclicas): F = ma escrito en los ejes principales del cuerpo, sin pares externosart. 03
Teorema del eje intermedioLinealizando: girar por el eje de I máximo o mínimo es estable; por el intermedio, inestable — la desviación crece exponencialmente y el cuerpo ejecuta una voltereta periódicaart. 03 · usa el análisis de estabilidad de III.2
Efecto Dzhanibekov (1985)La tuerca de mariposa de la Salyut 7 volteando con metrónomo: giraba por su eje intermedio. Poinsot lo había geometrizado en 1834art. 03
La imagen geométricaA L fijo, ω (en ejes del cuerpo) vive en la intersección de dos elipsoides, el de energía y el de momento angular: circuitos minúsculos junto a los ejes extremos, y dos grandes aspas cruzándose en el intermedio — una separatriz esféricaart. 03, callout
Por qué la voltereta parece limpiaEs una trayectoria homoclina: escapa, voltea y regresa. El tiempo entre volteretas depende logarítmicamente de la imperfección del lanzamiento. Inestable no significa erráticoart. 03, ej. 1 · misma estructura que la separatriz de III.2
Plato de FeynmanDisco delgado con I₃ = 2I₁: Ω_bamboleo = (I₃/I₁)·ω_giro = 2·ω_giro, dos bamboleos por cada giro, exacto. (Feynman lo recordaba invertido en sus memorias; la medida da 2.)art. 03, ej. res. 1
Balas y balones alargadosGirar por el eje largo es perfectamente estable en tiempos cortos: la lección del Explorer exige disipación interna, y una bala en un segundo de vuelo no la tiene. Eje mayor para años en órbita; eje menor para volar a la dianaart. 02, ej. 2
La Tierra como peonzaElipticidad dinámica (I₃ − I₁)/I₁ ≈ 1/305; achatamiento de 21 km entre radio ecuatorial y polarart. 04
Bamboleo libre de Euler (1765)Período predicho I₁/(I₃−I₁) días ≈ 305 días — la precesión libre del artículo 03 a escala planetariaart. 04
Bamboleo de Chandler (1891)Medido: 433 días. La discrepancia no es un fallo: mide la elasticidad terrestre (rigidez comparable a la del acero), décadas antes de la sismología moderna. El polo pasea por un recinto de ~9 m, excitado por presión oceánica y atmosféricaart. 04
Precesión de los equinocciosΩ = τ/(I₃ω⊕), con τ ~ (3GM/2d³)·(I₃−I₁)·sen ε·cos ε y ε = 23,4°, la Luna dominando 2:1 sobre el Sol ⟹ T ≈ 26 000 años. Medido: unos 25 800 (la precesión general IAU2006 vale 5028,80″/siglo, o sea 25 772 años — y no es constante: se acelera)art. 04, ej. res. 1 · deduce el dato que II.5 daba hecho
Lo que arrastra la precesiónVega será la estrella polar hacia el año 14 000; los signos del zodiaco llevan 2000 años desfasados; con la nutación de 18,6 años y Milankovitch, el calendario de las glaciacionesart. 04, ej. res. 1
Fluctuación estacional del día~1 ms a lo largo del año: L total del sistema Tierra-atmósfera-océanos se conserva y los chorros zonales se lo reparten con las estaciones. Cuadra con los relojes atómicos a la décima de milisegundoart. 04, ej. 1 · la patinadora de II.5 con la atmósfera de brazos
Terremoto de Japón (2011)Día acortado 1,8 µs (I₃ bajó una parte en 10¹⁰) y eje de figura desplazado 17 cm (cambiaron los productos de inercia). Redistribución interna pura: nada se violóart. 04, ej. 2
Oblicuidad y habitabilidadCuando la frecuencia de precesión resuena con las perturbaciones orbitales, la oblicuidad se desboca: Marte vaga entre 0° y 60°. La Luna multiplica el par de marea terrestre, acelera nuestra precesión y nos saca de la banda resonante: ±1,2°art. 04, ej. 3 · el tráiler planetario de III.6