Energía y momento · Artículo 03

El momento

La segunda moneda es menos famosa que la energía y aún más estricta: el momento lineal, masa por velocidad, con dirección incluida. En todo choque, explosión o retroceso, su suma no se mueve ni un gramo·metro por segundo.

Cuando dos coches chocan, la energía hace cosas complicadas — se esconde en chapa arrugada y calor. Pero hay una cantidad que atraviesa el choque intacta, sin excepciones ni letra pequeña: el momento lineal, p = mv. Es la moneda que los físicos usan cuando la energía se vuelve opaca — y la razón profunda de que los cohetes funcionen y de que un portero prefiera desviar a bloquear.

Prerrequisitos: módulo I.1 (tercera ley) y artículo 02 (la cinética, para comparar monedas).

Por qué se conserva: la tercera ley, integrada

Dos patinadores se empujan: fuerzas iguales y opuestas, durante el mismo tiempo. Fuerza × tiempo cambia el momento (es el impulso del truco del mantel), así que los cambios de momento son iguales y opuestos: lo que gana uno lo pierde el otro, la suma no cambia. La conservación del momento es la tercera ley con el tiempo dentro — y por eso no admite excepciones: no depende de si el choque es limpio o destructivo, elástico o plástico. La energía puede cambiar de columna; el momento ni eso.

Ejemplo resuelto 1 · El retroceso, bien contado

Problema. Un rifle de 4 kg dispara una bala de 10 g a 800 m/s. Ya sabemos (módulo I.1) que retrocede a 2 m/s. Compara ahora las energías de bala y rifle.

Solución. Momentos iguales y opuestos: 8 kg·m/s cada uno. Energías:

Ebala=120,01×8002=3200 J;Erifle=124×22=8 J.E_{\text{bala}} = \tfrac{1}{2}\,0{,}01 \times 800^2 = 3200\ \mathrm{J}; \qquad E_{\text{rifle}} = \tfrac{1}{2}\,4 \times 2^2 = 8\ \mathrm{J}.

Resultado. El mismo momento, pero la bala se lleva 400 veces más energía — la energía se reparte en proporción inversa a la masa (E = p²/2m: mismo p, menos m, más E). Es el diseño de toda arma, motor de cohete o saque de tenis: el momento se conserva a pachas, pero la energía se la queda el ligero. Por eso el hombro sobrevive y la diana no.

Laboratorio de choques: dos monedas, dos suertes

Un bloque a 5 m/s golpea a otro en reposo. Ajusta masas y elasticidad (e = 1 elástico, e = 0 se quedan pegados) y audita las dos monedas.

proyectilblanco
antes5.00 m/s0 m/s
después0 m/s5.00 m/s
Momento: 10.0 → 10.0 kg·m/s se conserva siempre
Energía cinética: 25.0 → 25.0 J 100 % — elástico

El caso billar: masas iguales y choque elástico — el proyectil se para en seco y el blanco hereda toda la velocidad. Las dos monedas intactas.

El cohete, por fin completo

El cohete del módulo I.1 ya tiene su ley de conservación: expulsa gas con momento hacia abajo y se queda el momento opuesto hacia arriba. No empuja contra el aire ni contra el suelo — empuja contra su propio combustible, y por eso funciona mejor en el vacío. La consecuencia incómoda: para ganar mucho momento hay que tirar mucha masa por la tobera, y esa masa hubo que subirla… la tiranía logística que hace que el 90 % de un cohete en la rampa sea combustible. La fórmula exacta (la ecuación de Tsiolkovski) espera al módulo II.4 — el orden de magnitud ya lo tienes.

Dos monedas, dos contabilidades. La energía es un escalar (un número); el momento, un vector (número y dirección) — se conserva por componentes, y un choque en dos dimensiones son dos ecuaciones gratis. La energía cambia de forma; el momento, jamás. Cuando un problema de choques parezca imposible, la receta profesional es: momento primero, energía después — y el interactivo de arriba te deja comprobar por qué.

Ejercicios

Ejercicio 1

Un camión de 40 t a 90 km/h y una bicicleta. ¿A qué velocidad tendría que ir la bici (80 kg con ciclista) para llevar el mismo momento? ¿Y la misma energía?

Solución

Momento del camión: 40 000 × 25 = 10⁶ kg·m/s. La bici necesitaría v = 10⁶/80 = 12 500 m/s — cuarenta veces la velocidad del sonido. Energía del camión: 12,5 MJ; la bici la igualaría a v = √(2 × 12,5×10⁶/80) = 560 m/s. Las dos cifras son absurdas, y esa es la lección: en la carretera, la masa es el argumento. (Y de paso: mismo objeto, las dos monedas escalan distinto — v para el momento, v² para la energía.)

Ejercicio 2

¿Por qué un portero desvía con la punta de los dedos un disparo que no podría bloquear en seco?

Solución

Bloquear exige invertir el momento del balón: cambiar p a −p, un impulso de 2p que sus muñecas deben soportar en centésimas. Desviar solo exige torcerlo: un pequeño impulso lateral — una fracción del momento total — basta para que la dirección cambie unos grados y el balón roce el poste. El momento es un vector: girarlo un poco es barato; negarlo entero, carísimo. La esgrima y el kárate viven de la misma aritmética vectorial.

Ejercicio 3

Estás en el centro de una pista de hielo perfecta (μ ≈ 0), lejos de la barandilla. ¿Cómo sales?

Solución

Tirando algo — lo que sea — en dirección contraria a la salida. Sin rozamiento no hay empujón externo posible, pero la conservación del momento sí trabaja para ti: lanza un guante a 10 m/s y tu cuerpo recula con el momento opuesto (despacio: unos centímetros por segundo con un guante de 200 g — mejor el abrigo entero, o el móvil si el orgullo lo permite). Eres un cohete de una sola tobera y un solo disparo. Los astronautas en paseo espacial llevan por esto un propulsor de emergencia: su pista de hielo no tiene barandilla.