Entre los dos niveles hiperfinos del hidrógeno hay exactamente 1 ħ²: vale +0,250 ħ² en el triplete y −0,750 ħ² en el singlete, y la diferencia es 1 ħ² sin redondear nada. Este artículo hace dos cosas con ese número. La primera es deducirlo dos veces por caminos que no comparten ninguna cuenta —despejándolo de y sumando las tres componentes — y ver de paso que vale −0,250 ħ² en los dos estados: el eje z no los distingue. La segunda es cobrárselo. Metido en el fundamental del hidrógeno con el término de contacto de Fermi, ese 1 ħ² se convierte en 1422,808 MHz; corregir el radio de Bohr por la masa reducida —y entra al cubo, no al cuadrado— lo deja en 1420,485 MHz, a 56 ppm de los 1420,405 751 7667 MHz que se miden en el cielo. Los 56 ppm que quedan no son redondeo: son relatividad, QED y estructura del protón, y se dicen con su nombre.
Cuatro estados producto —|↑↑⟩, |↑↓⟩, |↓↑⟩, |↓↓⟩— y dos etiquetas nuevas, S y M. Los de M = ±1 no tienen elección: son |1,+1⟩ y |1,−1⟩. En el plano M = 0 sí la hay, y el mando la recorre: |ψ⟩ = cos χ |↑↓⟩ + sen χ |↓↑⟩. En χ = +45° las dos amplitudes son iguales y sale |1,0⟩; en χ = −45° son opuestas y sale |0,0⟩; en χ = 0 el estado es el producto |↑↓⟩, que no es autoestado de S² y por eso reparte. El mando llega exactamente a los dos extremos con Inicio y Fin.
El dibujo sale de los mismos números que las casillas de abajo, no de una cuenta aparte. Y no afirma nada por su cuenta: un píxel de la barra de pesos vale unas dos décimas de punto porcentual, así que en χ = +44° el trozo de singlete es más fino que un píxel y aun así no es cero — el peso exacto es siempre la cifra impresa. Las dos marcas de la regla son los dos caminos a ⟨S₁·S₂⟩: el punto es la suma de las tres correlaciones y el anillo es (S²−S₁²−S₂²)/2. Si alguna vez se separan, una de las dos cuentas está mal.
χ = 0°, o sea el producto |↑↓⟩: es autoestado de Sz — M = 0 — y no de S². Reparte 50.0 % y 50.0 %: aquí la mitad y la mitad es literal, porque las dos amplitudes son +0.7071 y +0 en la base producto y eso da ±0.7071 en la base |S, M⟩. ⟨S₁·S₂⟩ = -0.2500 ħ², que es la media de +¼ y −¾ pesada a partes iguales — y no es autovalor de nada.
Censo que hace este panel al cargarse, no cableado: de los 93 estados que los mandos alcanzan —91 posiciones del deslizador más los dos sectores M = ±1—, 3 son triplete puro (los dos de M = ±1 y el χ = +45°), 1 es singlete puro y 1 reparte exactamente mitad y mitad (el χ = 0, o sea |↑↓⟩). Ninguna otra posición recibe esas etiquetas, y ningún rótulo de arriba imprime «100 %» ni «0 %» sobre un peso que no lo sea: en χ = +44° el panel escribe 99,97 %, que es lo que hay. Los dos caminos a ⟨S₁·S₂⟩ —las tres correlaciones por un lado, el peso del triplete por otro— se separan como mucho 2.2e-16 en los 93 estados, y la probabilidad cierra: P(triplete) + P(singlete) vale 1 exacto en 58 de los 93 y se aparta como mucho 2.2e-16 en el resto. Los pesos son cocientes de Rayleigh, ⟨ψ|A|ψ⟩/⟨ψ|ψ⟩, y por eso los «100 %» y los «0 %» de los cuatro estados con nombre son el peso y no el redondeo.
Sumar no es apilar: los números cuánticos buenos cambian
Dos electrones, cada uno con su espín. El espacio de estados es el producto tensorial de los dos, así que tiene dimensiones, y la base más obvia es la de los cuatro estados producto: , , y . Cada uno de ellos tiene y perfectamente definidos. Parece que no hay nada más que decir.
Lo hay, y es lo que decide el resto del artículo. El operador que gobierna la energía de dos espines que interactúan casi nunca es ni : es , porque la interacción no distingue direcciones del espacio. Y ese operador no conmuta con . Es fácil de ver sin calcular nada: y son múltiplos de la identidad en este problema, así que , y eso no es cero. El verificador lo comprueba en las nueve series de acoplamiento que recorre: en todas, conmuta con y no conmuta con . Traducido: si un hamiltoniano contiene , entonces y dejan de ser números cuánticos buenos —dejan de conservarse— y hay que cambiar de base.
La base nueva la fabrica el momento angular total . El primer resultado es puramente algebraico y no cuesta nada: la suma de dos momentos angulares vuelve a cumplir el álgebra del artículo 01, porque y actúan sobre factores distintos del producto y por tanto conmutan entre sí. De ahí que y vuelvan a tener autovalores y , con . Lo que no es gratis es saber qué valores de aparecen. La respuesta es la serie de Clebsch-Gordan:
y su primera comprobación no es una cita, es una cuenta: las dimensiones tienen que cuadrar. Comprobado en nueve series, desde hasta , diagonalizando en la base producto. En las nueve, : 4 = 3+1 para dos espines ½, 6 = 4+2 para , 9 = 5+3+1 para , 30 = 2+4+6+8+10 para . Ninguna de esas igualdades es una identidad aritmética que se pueda escribir a ojo: es el mismo número de estados contado en dos bases.
½ ⊗ ½: la escalera se cierra y sobra un estado
El caso de dos espines ½ se resuelve entero con el operador escalera del artículo 01, sin abrir ninguna tabla y sin diagonalizar ninguna matriz. Se empieza por arriba. El estado con es único —sólo tiene — así que tiene que ser el tope de un multiplete, y como llega a 1 ese multiplete es :
Ahora se baja. actúa sobre los dos factores, y sobre un espín ½ vale . Por tanto . Por el otro lado, el coeficiente de escalera del artículo 01 dice que , y es exactamente la norma que se mide del vector de la izquierda antes de normalizarlo. Igualando:
Los dos coeficientes valen +0,70710678, con el mismo signo. Eso deja tres estados colocados y uno sin colocar: en el plano hay dos estados producto y sólo uno de ellos se ha usado. El que falta es lo ortogonal a dentro de ese plano, y con y sin sitio en el multiplete tiene que ser :
El menos va en el singlete. Es el error más frecuente del tema y no chirría al escribirlo, así que conviene tener tres razones independientes para el signo, y las tres están medidas. La primera es la construcción de arriba: el triplete sale de bajar, y bajar suma los dos términos con el mismo signo. La segunda es la diagonalización directa de : sus cuatro autovalores son tres veces y una, y el autovector del 0 tiene componentes +0,707107 y −0,707107 sobre y , y exactamente 0 sobre los otros dos. La tercera es la tabla de Clebsch-Gordan de sympy, que con el convenio de Condon-Shortley da y . Los tres caminos coinciden en el signo.
Y hay una cuarta razón, que no es de cálculo sino de física, y que es la que hay que recordar: bajo el intercambio de las dos partículas el triplete es simétrico —sus tres estados— y el singlete es antisimétrico. Es la única combinación de signos que puede producir eso, porque y son simétricos sin remedio y el multiplete entero tiene que serlo con ellos. De esa distinción vive el II.7, el módulo de partículas idénticas: con espín ½, la antisimetría total obliga a que un singlete de espín lleve una parte espacial simétrica y un triplete una antisimétrica, y ahí es donde nace la interacción de intercambio.
⟨S₁·S₂⟩ por dos caminos, y el único ħ² que hay entre los dos niveles
El observable que interesa no es sino , porque es él quien aparece en el hamiltoniano. Se despeja del cuadrado de la suma:
Con —que aquí no se teclea: sale de las matrices construidas por la escalera— los dos autovalores son inmediatos. En el triplete , luego
y en el singlete , luego
Ese es el número que más veces se escribe mal. El error habitual es poner , que es un número perfectamente creíble, tiene el signo bueno y existe en este problema —es , que aparece en la sección siguiente—, pero no es esto. La diferencia entre los dos autovalores es , exactamente 1 ħ², y de ese 1 sale el tamaño entero de la raya de 21 cm. Con el −¼ saldría cuatro veces menor.
El segundo camino no comparte nada con el primero: se escriben las tres componentes y se suman. , con cada . Contraídos los tres productos de Kronecker sobre los autovectores de y sumados, los dos caminos dan lo mismo, y el panel de arriba imprime los dos resultados en dos casillas distintas para que se vean moverse juntos.
Las tres correlaciones, y el eje que no distingue
La suma de las tres componentes esconde algo que la suma sola no deja ver, y es la parte del artículo que más se usa después. Llamemos a cada correlación por separado, en unidades de . Para los dos estados de salen así:
| Estado | Czz | Cxx | Cyy | Suma = ⟨S₁·S₂⟩ |
|---|---|---|---|---|
| |1,0⟩ · triplete | −0,250 | +0,250 | +0,250 | +0,250 |
| |0,0⟩ · singlete | −0,250 | −0,250 | −0,250 | −0,750 |
Mírese la primera columna. vale −0,250 ħ² en los dos estados. No se parece: es el mismo número. Un experimento que mida y a la vez y calcule la correlación de los dos resultados no distingue el triplete del singlete, por muchas veces que se repita. La razón es geométrica y se ve en la construcción: los dos estados son combinaciones de los mismos dos productos y , y los dos tienen los espines antiparalelos en z con probabilidad 1. Lo único que los separa es el signo relativo, y el signo relativo no lo ve un observable diagonal en esa base.
Lo que sí lo ve son y , que cambian de signo: +0,250 ħ² en el triplete y −0,250 ħ² en el singlete. En el eje z los dos estados están anticorrelacionados; en los ejes x e y, el triplete está correlacionado y el singlete anticorrelacionado. Ésa es toda la diferencia entre los dos, y es lo que hay que medir para verla. La lección general, que vale mucho más allá de este problema: un observable que devuelve el mismo valor en dos estados no es una mala medida, es una medida de otra cosa.
Y por qué la suma sigue saliendo distinta. Si es igual en los dos y la suma no lo es, el desacuerdo tiene que estar entero en las otras dos, y está: −0,250 + 0,250 + 0,250 = +0,250 frente a −0,250 − 0,250 − 0,250 = −0,750. Conviene también no confundir con : en el singlete valen −¼ ħ² y −¾ ħ², un factor 3 de diferencia, y los dos son números de este mismo problema. Escribir el primero donde va el segundo es el error del párrafo anterior visto desde el otro lado.
Problema. Un electrón apunta arriba y el otro abajo: . Es el estado que cualquiera dibujaría al decir «espines opuestos». (a) ¿Es autoestado de ? ¿Y de ? (b) Si se mide , ¿qué valores salen y con qué probabilidad? (c) ¿Cuánto vale , y es un resultado posible de una medida?
Solución. (a) da : sí es autoestado, con . Con no hay tanta suerte. La forma rápida de verlo es invertir las dos definiciones de arriba, que es un sistema lineal de dos por dos:
Como y tienen autovalores distintos de — y —, la mezcla no puede ser autoestado de nada.
(b) La regla de Born sobre esa descomposición: y , las dos medidas y no supuestas. Medir devuelve la mitad de las veces y la otra mitad. Nótese que las dos mitades son exactas y no aproximadas: el coeficiente es por construcción.
(c) El valor esperado es la media pesada: , o sea −0,250 ħ², que es también lo que da la suma de las tres correlaciones — y en este estado, como imprime el panel—. Y no es un resultado posible de ninguna medida: los autovalores de son +¼ ħ² y −¾ ħ² y no hay más.
Resultado. «Los dos espines apuntan en sentidos opuestos» no describe un estado de espín total definido. Describe una superposición a partes iguales de los dos que sí lo tienen, y esa superposición es la que un hamiltoniano con partirá en dos energías distintas en cuanto se encienda. El estado que la intuición clásica considera el más definido de los cuatro es justo el que no tiene definida la magnitud que gobierna su energía — y el del apartado (c) es, además, la trampa: coincide con y con el que se escribe por error en el singlete, y los tres son cosas distintas.
ℓ ⊗ ½: los Clebsch del 2p sin abrir una tabla
El caso que hace falta para un átomo real no es sino : el momento angular orbital de un electrón sumado a su propio espín. Es lo que el acoplamiento espín-órbita pone en el hamiltoniano, y el II.8 lo encenderá. Aquí se resuelve el 2p, o sea , y se resuelve del mismo modo que antes: bajando.
La serie da , con 4 + 2 = 6 estados, que es la dimensión del producto. Para el autovalor de es . Arriba del todo sólo hay un estado con , así que
Se aplica . Por la izquierda, el coeficiente de escalera del artículo 01 con y da . Por la derecha, sobre da y sobre da . Igualando y dividiendo por :
Los dos coeficientes de Clebsch-Gordan son 0,81649658 y 0,57735027, y sus cuadrados suman 1 sin ayuda: el estado sale normalizado del propio procedimiento, no hay que normalizarlo a mano. El verificador los cruza contra la tabla de Clebsch-Gordan de sympy, calculada por la fórmula de Racah, y contra la diagonalización directa de en la base producto: las tres vías coinciden con desviación medida 0. La misma bajada, un peldaño más, da
Con eso está entero el multiplete de cuatro. El de dos sale de lo mismo que antes: en el plano hay dos estados producto, uno se ha gastado en , y el que queda —lo ortogonal— es . No hace falta ninguna tabla en ningún momento. Lo único que se usa es el coeficiente de escalera y la ortogonalidad, y las dos cosas están deducidas en el artículo 01.
Que el procedimiento produzca una tabla y no un montón de números sueltos también es comprobable, y está comprobado en cuatro series: la matriz de coeficientes es cuadrada, cumple y diagonaliza . Es decir: el cambio de base producto a base acoplada es un giro, no una aproximación, y por eso no se pierde ni se inventa ningún estado por el camino.
La comprobación que siempre tiene que salir
Cualquier cuenta de acoplamiento tiene una comprobación gratuita, y conviene hacerla siempre porque caza la mayoría de los errores de coeficiente:
porque y el estado es autoestado de con autovalor . Lo bonito es que los dos sumandos no son autovalores de nada: son valores esperados, y salen fraccionarios. En , con pesos sobre y sobre :
y , que es . Sale. En los dos cambian de signo, y , y suman . En el tope, , no hay mezcla y los dos valen sus autovalores enteros: y , que suman . El verificador hace esta comprobación en los seis estados de esta serie y nunca falla. Y por eso es útil: cuando falla, el error está en el coeficiente que se acaba de escribir.
Hay que resistir aquí una tentación concreta: leer como «el espín apunta un poco hacia abajo». No apunta. Cada vez que se mida de ese electrón saldrá o , nunca ; lo que pasa es que sale hacia abajo dos de cada tres veces. El es una media, y la media de un observable con dos autovalores no tiene por qué parecerse a ninguno de los dos.
El mecanismo que hace cambiar de signo a ⟨Sz⟩. Fíjese en de dónde salió el : de restar dos pesos, con el espín abajo y con el espín arriba. Ahora piense en el otro multiplete de la misma serie, el . Sus estados están construidos sobre los mismos dos productos —no hay otros con ese — y son ortogonales a los de . Ortogonal, con dos componentes reales, significa una sola cosa: los dos pesos se intercambian y uno de los coeficientes cambia de signo. Si en el peso grande está sobre el espín abajo, en el peso grande está sobre el espín arriba — y por tanto sale con el signo contrario, con el mismo , el mismo , el mismo electrón y el mismo espín. La suma sigue valiendo en los dos, porque se mueve al revés para compensar. Ponerle números a esto es el problema 5 de la hoja, y la cuenta cabe en tres líneas con lo que hay aquí. Lo que no cabe es la intuición: nada en «un electrón con » dice hacia dónde apunta su espín, y la respuesta depende de un número — — que no es una propiedad del espín ni de la órbita, sino de cómo están acoplados.
El 2 de 2n², contado por j
El II.5 dejó el nivel del hidrógeno con orbitales, contados dos veces y sin espín. El I.4 llevaba años publicando la capacidad de las capas —2, 8, 18, 32— y el 2 de se daba como un hecho de la tabla periódica. Aquí se cierra el círculo: ese 2 es la degeneración del espín, y en el lenguaje de este módulo es la dimensión de la representación del álgebra de momento angular. De ninguna otra cosa.
Y se puede contar de dos maneras que no se hablan entre sí. La primera es tensorial: cada se multiplica por los dos estados de espín, así que hay estados. La segunda usa la base acoplada: para cada se forman los multipletes y se suman sus estados. Para : el da un solo con 2 estados, y el da con 4 y con 2. Total 2 + 4 + 2 = 8, que es . El verificador hace las dos cuentas para y 4 y las compara con las cuatro filas de capacidad que el I.4 publica: 2 · 8 · 18 · 32, las cuatro coinciden.
La segunda cuenta parece un rodeo y no lo es: es la que sobrevive cuando la degeneración se rompe. En el momento en que el II.8 encienda , los ocho estados de dejarán de tener la misma energía y se repartirán precisamente por multipletes: un , un y un . La primera cuenta habrá dejado de significar algo; la segunda dirá exactamente cuántos estados hay en cada raya. Es el mismo total escrito en la base buena.
La raya de 21 cm: el contacto de Fermi, montado del todo
Ya está todo. El protón tiene espín ½ y momento magnético; el electrón también; y en el fundamental del hidrógeno los dos ocupan el mismo sitio. El acoplamiento de sus dos espines parte el nivel 1s en dos —el triplete arriba, el singlete abajo— y la transición entre ellos es la raya de 21 cm, la señal con la que se ha cartografiado el hidrógeno neutro de la Galaxia. El I.4 la nombra y dice que su tamaño es proporcional a . Aquí se calcula.
El mecanismo es el término de contacto de Fermi. Un dipolo magnético puntual dentro de una densidad de carga produce, además del campo dipolar habitual, un término proporcional a que sólo actúa donde el electrón está encima del núcleo. Su valor esperado es, por tanto, proporcional a la densidad de probabilidad del electrón en el origen, y el operador de espín que lleva es exactamente el del artículo:
El último factor es el 1 de la sección anterior —la diferencia +¼ − (−¾)— y no hay más espín en la fórmula. Los otros cuatro números vienen del artículo 03: , , µeV/T y neV/T. Y viene del I.4, que publica m⁻³ para el 1s; recalculado aquí como da m⁻³, que coincide con la cifra publicada dentro de su tercera cifra significativa ( relativo, que es lo que cuesta redondear a tres cifras).
Sustituyendo sale µeV, o sea
La medida es 1420,405 751 7667 MHz (Essen, Donaldson, Bangham y Hope, Nature 229, 110, 1971; el año anterior Hellwig y colaboradores habían dado 1420,405 751 768 MHz, y las dos siguen citándose. Es una de las frecuencias mejor conocidas de la física, y por eso se escribe con todas sus cifras y no con tres). El cálculo se pasa un 0,17 %. Para una cuenta que no lleva ni un parámetro ajustable ni una constante de acoplamiento inventada, es un resultado espectacular. Y para lo que se sabe del hidrógeno, es un desacuerdo vergonzoso: es un 0,17 % sobre una raya que se conoce con doce cifras.
Y por dos caminos, porque un número calculado una vez no está verificado. La misma se puede escribir sin , sin y sin , como con la energía de Hartree. Las dos formas no comparten ninguna entrada de la tabla de constantes salvo los dos factores , y coinciden en . El 1422,808 no es un número que se haya sacado de un sitio: es un número que sale de dos sitios.
El factor perdido: a₀ entra al cubo
El 0,17 % no es misterioso, y encontrarlo es la lección más transferible de todo el módulo. El cálculo usó con el radio de Bohr de siempre, pm. Pero se define con la masa desnuda del electrón, y el hidrógeno de verdad tiene un protón de masa finita que también se mueve. El II.5 ya lo pagó en las energías con la masa reducida; en el tamaño se paga igual, y hacia arriba:
Es un átomo mayor, y en una fracción exactamente igual a , o sea el inverso de los del artículo 03. Parece nada. Pero en el radio entra al cubo, y ahí está el factor perdido: la corrección no es ni , sino
o sea −1,632 ‰. Aplicado al resultado anterior:
Se pasa ahora 56,1 ppm: el desacuerdo cae de 1,69 × 10⁻³ a 5,61 × 10⁻⁵. La masa reducida se ha llevado el 97 % del error, y ha bastado con no equivocarse en un exponente. Ésa es la moraleja, y no es retórica: con el radio al cuadrado la corrección habría sido sólo dos tercios de ésta —el exponente es la corrección—, el resultado habría mejorado bastante menos y habría seguido pareciendo un éxito. Los errores de exponente no producen disparates: producen resultados ligeramente peores que se aceptan sin más.
Y los 56 ppm que quedan tampoco son ruido, ni redondeo, ni «el error del método». Son enormes al lado de la incertidumbre con la que se conoce la raya —doce cifras significativas— y tienen nombre: correcciones relativistas, correcciones de electrodinámica cuántica del mismo tipo que la anomalía del artículo 03, y —la más difícil— la estructura interna del protón, que no es un dipolo puntual sino una distribución de corriente de tamaño finito. Decir «coincide con la medida» sobre 56 ppm sería falso y además perezoso: lo que coincide es lo que el modelo contiene, y lo que sobra es la lista de lo que no contiene.
De la frecuencia medida —no de la calculada, que daría 21,1049 cm— salen las otras tres cifras con las que se maneja la raya en radioastronomía. La longitud de onda es 21,1061 cm —el nombre «21 cm» redondea y pierde la tercera cifra, lo cual está bien para un nombre y mal para una cuenta—. La energía del fotón es 5,874 µeV, siete órdenes de magnitud por debajo de las energías ópticas del mismo átomo. Y la tercera es la que explica todo lo demás.
Problema. El hidrógeno neutro del medio interestelar está típicamente entre 50 y 200 K. La raya de 21 cm se observa en emisión desde ese gas, y su brillo se usa para pesar el hidrógeno de una galaxia entera. (a) ¿Qué temperatura corresponde a la energía de la raya? (b) ¿Qué fracción de átomos está en el nivel de arriba a 100 K? (c) ¿Qué mide entonces el brillo de la raya: la temperatura del gas o la cantidad de gas?
Solución. (a) La escala térmica de una transición es . Con MHz sale
(b) El cociente de poblaciones de dos niveles a temperatura es . Las degeneraciones las da este artículo: el nivel de arriba es el triplete, con tres estados, y el de abajo es el singlete, con uno. A 100 K el exponente vale , así que la exponencial es 1 con cuatro cifras y el cociente es simplemente 3:1. Tres cuartas partes de los átomos están arriba, y lo estarían igual a 50 K o a 200 K.
(c) Como el reparto no depende de en todo el rango del medio interestelar, el brillo de la raya no mide la temperatura: mide cuántos átomos hay en la línea de visión. Es un contador de hidrógeno, no un termómetro.
Resultado. Los 68,2 mK son el número que hace útil a la raya de 21 cm, y lo son por ser pequeños. Cualquier transición con comparable a la temperatura del gas tendría el nivel de arriba casi vacío en el gas frío y sólo se vería en absorción, o se vería en emisión con un brillo que dependería exponencialmente de y que habría que corregir antes de contar nada. Aquí no: el gas más frío de la Galaxia está tres órdenes de magnitud por encima de la escala de la transición, el triplete está poblado a tope por pura contabilidad de estados, y la señal es proporcional a la densidad de columna y a nada más. Que la raya sea débil —es una transición prohibida a orden dipolar eléctrico, y por átomo es rarísima— deja de importar en cuanto hay bastante hidrógeno delante, y en una galaxia lo hay.
Hasta dónde vale el «campo débil»: 7,17 mT
Falta una honestidad. Todo lo anterior supone que los cuatro estados hiperfinos son el triplete y el singlete, o sea que el acoplamiento de los dos espines domina sobre cualquier otra cosa. En cuanto hay un campo magnético externo eso deja de ser cierto, porque el campo acopla cada espín por separado —y con fuerzas muy distintas, ya que el electrón es 658 veces más magnético que el protón— y por tanto empuja al sistema de vuelta hacia la base producto. El problema entero se resuelve diagonalizando una matriz 4 × 4, y para la transición central hay forma cerrada, la fórmula de Breit-Rabi:
con la separación hiperfina a campo cero. El verificador comprueba la forma cerrada contra la diagonalización numérica en siete campos, de 1 mT a 200 mT, con desviación en todos.
La pregunta interesante es cuándo deja de valer el cálculo de arriba, y la respuesta tiene una trampa incorporada. Lo que se mira, y lo que dibujan casi todos los paneles del tema, es el cruce: el campo al que la energía Zeeman del electrón iguala a la hiperfina, o sea . Ese campo vale 50,6 mT —equivalentemente, MHz da 50,68 mT—. Parece razonable decir «por debajo de 50 mT el campo es débil». Es falso.
Porque lo que hay que comparar no es con 1, sino el corrimiento con la precisión que se pida. Con , un corrimiento del 1 % llega ya en , y resolviendo la ecuación exacta con sobre la diagonalización 4 × 4 —y cruzándolo con la forma cerrada, que coinciden a — sale
Siete veces antes del cruce: el cociente medido es 7,05. El campo débil se rompe mucho antes de donde uno miraría, y ésa es la forma general del error, no una anécdota del hidrógeno: la escala en la que un término empieza a notarse no es la escala en la que empieza a dominar, y entre las dos hay tanto espacio como raíz de la precisión que se exija. La tabla lo hace visible:
| B | f de la transición central | Qué es ese campo |
|---|---|---|
| 0 | 1420,405 751 7667 MHz | la raya medida |
| 1 mT | 1420,68 MHz | el campo de un imán de nevera |
| 5 mT | 1427,32 MHz | — |
| 7,16 mT | 1434,55 MHz | aquí ya se ha corrido un 1 % (7,17 mT) |
| 10 mT | 1447,87 MHz | — |
| 50,6 mT | 2008,62 MHz | el cruce, x = 1 |
| 200 mT | 5790,42 MHz | un electroimán pequeño: ×4,08 |
Y lo que esto abre. En el cruce de 50,6 mT la raya ya está en 2008,62 MHz: no es que el campo débil esté «cerca del límite», es que el límite ya está muy atrás. A 200 mT —un electroimán pequeño, dos órdenes de magnitud por debajo del imán de resonancia magnética del problema 2 de la hoja— la transición central está en 5790,42 MHz, cuatro veces más arriba, y hablar de «la raya de 21 cm» dentro de ese imán no significa nada. El II.8 recoge exactamente esto: el Zeeman de campo débil y el de campo fuerte no son dos aproximaciones a elegir por gusto, son dos regímenes con una frontera calculable, y calcular la frontera —en vez de suponer que está donde se cruzan las dos energías— es la mitad del trabajo. La otra mitad es aceptar que entre 7 y 50 mT no vale ninguna de las dos formas simples.
Lo que este módulo deja hecho
El módulo entró prometiendo lo que el II.3 había dejado escrito: que saldría de un conmutador igual que había salido de una cadena. Sale, y de paso el álgebra produce algo que la esfera del II.5 no admitía —los semienteros—, que es todo el espín. Con eso, el artículo 02 construyó la representación de dimensión 2 y su rotación a mitad de ángulo, el 03 le puso el factor y sus escalas magnéticas, y este artículo ha cerrado la operación que faltaba: sumar dos de ellos.
Lo que queda abierto, dicho con su nombre. La estructura fina no está calculada: aquí se ha montado como problema de acoplamiento, pero no se ha escrito el hamiltoniano que lo produce ni se ha calculado el desdoblamiento; eso es el II.8 y es teoría de perturbaciones. El signo del corrimiento Zeeman se ha usado sin discutir qué estado sube y cuál baja en cada régimen. Y los 56 ppm de la raya de 21 cm no se cierran en este sitio: hacen falta la ecuación de Dirac —el módulo III.7— y datos de estructura del protón que no son de mecánica cuántica no relativista. Es la misma clase de deuda que el II.5 dejó con los 0,147 meV de la ionización del hidrógeno: el modelo llega hasta donde llega, y se dice hasta dónde.
Ejercicios
Partiendo de , aplica dos veces. (a) Comprueba en cada paso que la norma del vector obtenido coincide con el coeficiente del artículo 01. (b) Comprueba que , o sea que la escalera se cierra por abajo. (c) Comprueba sobre que , y di por qué esa comprobación no distingue de .
Solución
(a) Primer paso: , cuya norma es . El coeficiente pedido, con y , es . Coinciden, y dividiendo por esa norma sale con sus dos coeficientes +0,70710678. Segundo paso: sobre , da , y el coeficiente con es . Otra vez.
(b) porque en cada factor, y el coeficiente lo predice: con vale . Esto no es un detalle decorativo. Es el mismo mecanismo que en el artículo 01 fuerza a que sea entero o semientero: la escalera tiene que cerrarse por los dos extremos, y sólo se cierra si el número de peldaños es entero. En el oscilador del II.3 no pasaba —allí no anula nunca a ningún estado— y por eso la torre no tiene tope.
(c) Sobre , cada término contribuye con peso ½, así que y la suma es . Sale. Y no distingue nada: el singlete tiene exactamente las mismas dos componentes con los mismos módulos, y también da 0 + 0. La segunda lección del apartado, que es la misma que la de : una comprobación que pasa siempre es útil para cazar errores y completamente inútil para distinguir estados. Confundir las dos cosas es cómo se acaba creyendo que un estado está identificado porque ha superado un test.
Un laboratorio prepara pares de espines y quiere saber si su fuente produce o . Su aparato mide y a la vez, muchas veces, y calcula la correlación. (a) ¿Qué obtendrá con cada una de las dos fuentes? (b) Demuéstralo escribiendo sobre los dos estados, sin citar la tabla del artículo. (c) Propón la modificación mínima del aparato que sí resuelve la duda, y di qué valores tiene que ver en cada caso. (d) ¿Cambia algo si en vez de la correlación mide sólo ?
Solución
(a) Lo mismo con las dos: −0,250 ħ². El experimento no puede distinguirlas, y ninguna cantidad de estadística lo arregla, porque no es un problema de ruido.
(b) es diagonal en la base producto, con autovalor sobre y y sobre los otros dos. Los dos estados en cuestión sólo tienen componentes sobre esos otros dos, cada una con peso ½, así que en ambos. Obsérvese qué es lo que no ha intervenido: el signo relativo entre las dos componentes. Un operador diagonal no lo puede ver, y el signo relativo es lo único que separa los dos estados.
(c) Basta girar los dos analizadores 90° y medir con el mismo montaje. Sale +0,250 ħ² con el triplete y −0,250 ħ² con el singlete: dos números que ni siquiera tienen el mismo signo. Con pasa lo mismo. No hace falta un aparato nuevo, hace falta otro eje.
(d) No, y esto es lo más instructivo del ejercicio. en los dos estados —cada uno tiene la mitad de su peso con el espín 1 arriba y la mitad con él abajo—, así que tampoco los distingue. Y no es que haya que buscar otro observable de una partícula: ninguno sirve. Si se traza sobre el segundo espín, tanto como dejan el mismo estado reducido —la mezcla a partes iguales , que no tiene ninguna dirección preferida—, y dos estados con el mismo estado reducido son indistinguibles con cualquier medida local. Toda la información que los separa es conjunta, y por eso hay que medir los dos a la vez. Ése es exactamente el ingrediente que el I.5 artículo 02 llama entrelazamiento, aquí visto desde el lado del álgebra: el singlete no es «un espín arriba y otro abajo», es un estado que no tiene partes.
El término de contacto es proporcional a . (a) Cerca del origen la parte radial de un orbital se comporta como ; deduce de ahí qué orbitales tienen . (b) De los ocho estados de del hidrógeno, ¿cuántos sienten el término de contacto? (c) El desdoblamiento del 2s por contacto, ¿será mayor o menor que el del 1s, y en qué proporción aproximada? (d) ¿Quiere eso decir que el 2p no tiene estructura hiperfina?
Solución
(a) Con , sólo sobrevive en : para la función radial se anula allí y con ella . Sólo los orbitales s tienen densidad en el núcleo. Es el mismo factor que produce la barrera centrífuga del II.5, visto en su consecuencia menos obvia.
(b) Los ocho estados de son , repartidos en 2 del 2s y 6 del 2p. Sólo los dos del 2s sienten el contacto. Contado por multipletes, como en el artículo: el (2 estados) sí, y el (2) y el (4) no.
(c) Mucho menor. escala como , así que el 2s tiene ocho veces menos densidad en el origen que el 1s y su desdoblamiento por contacto es unas ocho veces menor. Como en el 1s vale 1420 MHz, en el 2s cabe esperar una octava parte de los 1420 MHz. La comprobación de orden de magnitud que conviene hacerse es que la raya sigue estando en microondas y no se va a otra región del espectro.
(d) No, y confundir «sin contacto» con «sin hiperfino» es el error que este apartado existe para romper. El contacto es uno de los términos del acoplamiento entre el espín nuclear y el electrón; los otros son la interacción dipolo-dipolo entre los dos momentos magnéticos —que no necesita que el electrón esté en el origen, sólo que esté cerca— y el acoplamiento del espín nuclear con la corriente orbital del electrón, que existe precisamente cuando . En un orbital s esos dos se anulan por simetría esférica y queda sólo el contacto; en un p pasa lo contrario. La segunda lección: que un término se anule no significa que el efecto se anule, significa que hay que ir a buscar el siguiente, y el siguiente casi nunca es cero.
El nivel del hidrógeno. (a) Cuenta sus estados como . (b) Cuéntalos otra vez formando, para cada , los multipletes y sumando sus estados; escribe la lista de términos espectroscópicos. (c) ¿Por qué el aporta un solo multiplete y no dos? (d) Cuando el II.8 rompa la degeneración, ¿cuál de las dos cuentas seguirá diciendo algo?
Solución
(a) 18, que es la tercera fila de la tabla de capacidades que publica el I.4: 2, 8, 18, 32.
(b) Con :
| ℓ | Multipletes | 2j+1 | Subtotal |
|---|---|---|---|
| 0 (s) | ²S1/2 | 2 | 2 |
| 1 (p) | ²P1/2 · ²P3/2 | 2 · 4 | 6 |
| 2 (d) | ²D3/2 · ²D5/2 | 4 · 6 | 10 |
2 + 6 + 10 = 18. Coincide, y no era obvio que coincidiera: la primera cuenta multiplica por 2 y la segunda reparte en dos trozos de tamaños y .
(c) Porque daría , que no existe. La serie de Clebsch-Gordan empieza en , y con el único valor posible es . Dicho de otro modo: sin momento angular orbital no hay nada con lo que acoplar el espín, y el multiplete es el del espín solo.
(d) La segunda. En cuanto el hamiltoniano contenga , la energía dependerá de y los 18 estados se repartirán en cinco grupos con energías distintas, uno por fila de la tabla y dos por las filas con dos multipletes. La cuenta seguirá dando 18 y no dirá dónde están. La lección para llevarse, que es la del artículo entero: elegir la base no cambia cuántos estados hay, pero decide si los puedes nombrar de uno en uno cuando la degeneración se rompa. Y hay una comprobación gratis que conviene hacer siempre: los subtotales de la segunda cuenta tienen que sumar exactamente; si no suman, hay un multiplete de más o de menos.
Resumen en frío
Todo lo que este módulo deja utilizable, con dónde se dedujo cada cosa.
Las filas se han rehecho desde el verificador, no copiadas
del párrafo que las enuncia: scripts/verificar-espin.py remonta
cada cifra por un segundo camino, falla si alguna no cuadra y sale con
código 0. Convenios: la coma es decimal y el separador de millares es el
espacio fino, sólo desde cinco cifras (1420 MHz va sin él y 28 025 MHz/T con
él); se omite donde la unidad de la columna ya lo
dice; las cifras con más de tres dígitos son las que la fuente justifica
—redondear la raya de 21 cm a tres cifras borra justo la comparación que este
módulo hace—. Pensada para leerse dentro de seis meses sin releer nada.
| Qué | Fórmula o valor | Dónde |
|---|---|---|
| El álgebra del momento angular | [Li, Lj] = iħ εijk Lk, deducido de x y p sin matrices | art. 01 |
| Lo que conmuta con todo | [L², Lz] = 0, y L² no es el operador nulo | art. 01 |
| Operadores escalera | L± = Lx ± iLy, con [Lz, L±] = ±ħL± | art. 01 |
| … y su coeficiente | L±|ℓ,m⟩ = ħ√(ℓ(ℓ+1) − m(m±1))|ℓ,m±1⟩, comprobado sobre 12 armónicos con sympy | art. 01 |
| La identidad que lo cierra | L² = L∓L± + Lz² ± ħLz; y [L₊,L₋] = 2ħLz | art. 01 |
| Por qué ℓ(ℓ+1) y no ℓ² | Lx²+Ly² ≥ 0 da |m| ≤ √(ℓ(ℓ+1)) = 1,4142 para ℓ = 1, mayor que ℓ | art. 01 |
| … y qué añade el entero | La cota sola no da |m| ≤ ℓ; lo da que la escalera se cierre en un número entero de pasos | art. 01 |
| El semientero, en el álgebra | j = ½, 3/2, 5/2, 7/2 cumplen [Ji,Jj] y J² = j(j+1) con desviación ≤ 1,6 × 10⁻¹⁵ | art. 01 |
| … y lo que la esfera dice | ℓ = ½ hace estallar Legendre: pendiente 0,3183 = |sen ℓπ|/π, el mismo 0,3183 del II.5 | art. 01 |
| … y qué lo impone de verdad | ei2πm = −1 con m = ½: es la univaluación en el ángulo, no el álgebra | art. 01 |
| La promesa del II.3, cumplida | [N,a] = −a es [Lz,L₋]/ħ = −L₋; la diferencia es que L₊|ℓ,ℓ⟩ = 0 y a† no anula nunca | art. 01 |
| Matrices de Pauli | S = ħσ/2; σiσj = δij + iεijkσk; det σ = −1, tr σ = 0 | art. 02 |
| … y de dónde salen | Son 2Jk/ħ de la representación j = ½ de la escalera, no una definición | art. 02 |
| S² del espín ½ | ¾ħ²·1, o sea s(s+1) con s = ½ | art. 02 |
| Rotación de un espinor | e−iθ σ·n/2: serie y forma cerrada coinciden a 9 × 10⁻¹⁶ en 73 ángulos | art. 02 |
| La regla de Stern-Gerlach | P(+n|+z) = cos²(θ/2), no cos²θ; a 60° dan 0,75 y 0,25 | art. 02 |
| El ángulo a la mitad | U(2π) = −1 y U(4π) = +1 en j = ½; con j = 1 ya es +1 a 2π | art. 02 |
| El espinor gira la mitad que el vector | El espinor gira θ/2 y el vector de Bloch θ, con la misma R: la cubierta es doble | art. 02 |
| Tres imanes | SGz → SGx → SGz da 1/8; sin el de en medio, 1/2 | art. 02 |
| Cadena de N imanes | cos2N(90°/N): 25 % con 2, 78,1 % con 10, 96,0 % con 60 | art. 02 |
| … y no es una analogía | Son las MISMAS cifras que los N polarizadores del I.5, porque el ángulo del espinor entra a la mitad | art. 02 |
| El haz de Stern-Gerlach | Efusivo: v³e−mv²/2kT, v más probable = √(3kBT/m) = 543 m/s para Ag a 1000 °C | art. 02 |
| … y no es la del gas | √(2kBT/m) daría 443 m/s, un 18 % menos | art. 02 |
| La deflexión | Δz = μz(∂B/∂z)L²/(6kBT): no depende de la masa; Ag y H se desvían igual | art. 02 |
| … y «la separación» son tres números | moda 0,0539 · vp 0,108 · media 0,162 mm, en razón ½ : 1 : 3/2 | art. 02 |
| Lo que la placa de 1922 exige | Con 10 T/cm, μz = 0,928 μB (7,2 %, dentro del ±10 % declarado); μ ∝ 1/G | art. 02 |
| Dos manchas y no tres | 2ℓ+1 es impar para todo ℓ entero: dos manchas no salen de ningún momento orbital | art. 02 |
| g del electrón | CODATA publica ge = −2,002 319 304 360 92: el signo va en g o en la fórmula, no en las dos | art. 03 |
| … y su consecuencia medible | μz(ms = +½) = −1,0012 μB: con ∂Bz/∂z > 0 el espín arriba se desvía hacia abajo | art. 03 |
| Magnetón de Bohr | eħ/2me = 57,8838 µeV/T ≙ 0,672 K/T ≙ 13,9962 GHz/T; derivado, no pegado | art. 03 |
| Zeeman a 1 T | ΔE = |ge|μBB = 115,90 µeV; a 300 K, kBT/μBB = 447, y a 1 K, 1,49 | art. 03 |
| Frecuencia de Larmor | |ge|μB/h = 28 025 MHz/T (cinco cifras: a tres se pierde la comparación) | art. 03 |
| Frecuencia de ciclotrón | e/2πme = 27 992 MHz/T; fL/fc = g/2 exactamente | art. 03 |
| … y su diferencia ES el experimento | fL − fc = 32,5 MHz/T, o sea ae entero: es la trampa de Penning | art. 03 |
| Anomalía del electrón | ae = (|ge|−2)/2 = 1,159 65 × 10⁻³ | art. 03 |
| … y el término de Schwinger | α/2π = 1,161 41 × 10⁻³, que acierta ae con un 0,15 % (1516 ppm) | art. 03 |
| … en energía | aeμB = 67,1 neV/T: el «extra» de QED, medible | art. 03 |
| g del protón | 5,586, que no es 2: el protón no es un Dirac puntual. Y gn = −3,826 sin carga | art. 03 |
| Magnetón nuclear | eħ/2mp = 31,5245 neV/T = μB·me/mp | art. 03 |
| RMN del protón | gpμN/h = 42,58 MHz/T | art. 03 |
| Por qué el hiperfino es pequeño | |μe/μp| = 658,2, y mp/me = 1836,15 | art. 03 |
| Serie de Clebsch-Gordan | j₁ ⊗ j₂ = |j₁−j₂| ⊕ … ⊕ j₁+j₂; (2j₁+1)(2j₂+1) = Σ(2J+1), medido en 9 series | art. 04 |
| Por qué hay que acoplar | J² conmuta con Jz y NO con J1z: el número cuántico bueno cambia | art. 04 |
| ½ ⊗ ½ | 4 = 3 + 1: triplete S = 1 y singlete S = 0; S² tiene tres autovalores 2ħ² y uno 0 | art. 04 |
| El triplete de M = 0 | |1,0⟩ = (|↑↓⟩+|↓↑⟩)/√2, los dos coeficientes +0,707107 | art. 04 |
| El singlete | |0,0⟩ = (|↑↓⟩−|↓↑⟩)/√2: el menos va aquí, por tres caminos independientes | art. 04 |
| … y qué significa el menos | Triplete simétrico, singlete antisimétrico bajo intercambio | art. 04 |
| S₁·S₂ | (S² − S₁² − S₂²)/2, con S₁² = S₂² = ¾ħ² | art. 04 |
| ⟨S₁·S₂⟩ del triplete | +0,250 ħ², por los dos caminos, con desviación medida 0 | art. 04 |
| ⟨S₁·S₂⟩ del singlete | −0,750 ħ², y NO −0,250: ése es Czz, un factor 3 menor | art. 04 |
| … y su diferencia | 1 ħ² exacto: es el factor entero que fija el tamaño de la raya de 21 cm | art. 04 |
| Correlaciones de |1,0⟩ | Czz = −0,250 · Cxx = Cyy = +0,250 ħ²; suman +0,250 | art. 04 |
| Correlaciones de |0,0⟩ | Las tres −0,250 ħ²; suman −0,750 | art. 04 |
| El eje que no distingue | Czz vale −0,250 ħ² en los dos: hay que medir en x o en y | art. 04 |
| |↑↓⟩ en la base acoplada | (|1,0⟩+|0,0⟩)/√2: autoestado de Sz con M = 0 y de S² de nada; ⟨S₁·S₂⟩ = −0,250 ħ² | art. 04 |
| 1 ⊗ ½ | 6 = 4 + 2: j = 3/2 con j(j+1) = 3,75 y j = ½ | art. 04 |
| Los Clebsch del 2p, sin tabla | Bajar con J₋ desde |3/2,3/2⟩ da √⅔ = 0,81650 y √⅓ = 0,57735 | art. 04 |
| La comprobación gratis | ⟨Lz⟩ + ⟨Sz⟩ = mjħ siempre, aunque ninguno de los dos sea autovalor | art. 04 |
| … en |3/2,−½⟩ | ⟨Lz⟩ = −0,333 ħ y ⟨Sz⟩ = −0,167 ħ, que suman −½ħ | art. 04 |
| … y en el tope |3/2,+3/2⟩ | +1,000 ħ y +0,500 ħ: sin mezcla, los dos son autovalores | art. 04 |
| La tabla de Clebsch es un giro | UU† = U†U = 1 a 2 × 10⁻¹⁶ y diagonaliza J²: no se pierde ni se inventa ningún estado | art. 04 |
| El 2 de 2n² | Es 2s+1 = 2, la dimensión de j = ½. Da 2 · 8 · 18 · 32, las cuatro filas del I.4 | art. 04 |
| … contado por j | Σℓ,j(2j+1) = 2n²: 2 · 8 · 18 · 32. Es la cuenta que sobrevive cuando el II.8 rompa la degeneración | art. 04 |
| |ψ₁₀₀(0)|² | 1/πa₀³ = 2,148 × 10³⁰ m⁻³, o 2,15 × 10³⁰ como lo publica el I.4 | art. 04 |
| … y ℓ > 0 | |ψ(0)|² = 0 por el factor rℓ: sólo los orbitales s tienen hiperfino de contacto | art. 04 |
| Contacto de Fermi | ΔE = (2μ₀/3)|ge|gpμBμN|ψ(0)|² × 1, donde el 1 es la diferencia de ⟨S₁·S₂⟩ | art. 04 |
| … con a₀ desnudo | ΔE = 5,884 µeV ⇒ 1422,808 MHz, un 0,17 % alto | art. 04 |
| … por un segundo camino | (4/3)(|ge|/2)gp(me/mp)α²Eh, sin μ₀ ni a₀: coinciden a 1,2 × 10⁻¹¹ | art. 04 |
| El factor perdido | aH = a₀(1+me/mp) = 52,9465 pm, y entra al CUBO: −1,632 ‰ | art. 04 |
| … con la masa reducida | 1420,485 MHz, a 56,1 ppm de la medida: la μ se lleva el 97 % del error | art. 04 |
| La raya, medida | 1420,405 751 7667 MHz (Essen et al., 1971) | art. 04 |
| … y lo que sobra | 56 ppm: relatividad, QED y estructura del protón. No es redondeo | art. 04 |
| λ de la raya | c/f = 21,1061 cm: «21 cm» pierde la tercera cifra | art. 04 |
| Energía de la raya | 5,874 µeV | art. 04 |
| Escala térmica | hf/kB = 68,2 mK ⇒ poblaciones 3:1 a cualquier T del medio interestelar | art. 04 |
| Breit-Rabi | f(B) = (A/h)√(1+x²), x = (|ge|μB+gpμN)B/A; exacta contra la 4×4 en 7 campos | art. 04 |
| Dónde se rompe el campo débil | 7,17 mT para un 1 % de corrimiento | art. 04 |
| … frente al cruce | x = 1 en 50,6 mT: 7,05 veces más tarde de donde empieza a notarse | art. 04 |
| … y en un electroimán pequeño | 200 mT ⇒ 5790,42 MHz: cuatro veces la raya. Ahí no hay «21 cm» | art. 04 |
| Constantes | CODATA 2022 vía src/data/constants.ts: μB = 9,274 010 066 × 10⁻²⁴ J/T · μN = 5,050 784 × 10⁻²⁷ J/T · a₀ = 52,9177 pm | todo |