Trabajo y energía · Hoja de problemas

La hoja de problemas · Trabajo y energía

Seis problemas sin solución, solo pistas: del bucle de la montaña rusa al salto de Baumgartner, todo se rinde ante la contabilidad E = ½mv² + U.

Dificultad ●○○–●●●, sin soluciones: las pistas señalan el camino y se callan el resultado. La estrategia de la casa: antes de derivar nada, pregúntate si una resta de energías responde — casi siempre sí.

Necesitas: el módulo II.2 completo, y el v²/R de II.1 para el problema 2.
Problema 1 ●○○ · El columpio del récord

El ejercicio 1 del artículo 03 leyó el péndulo en su curva U(θ) y encontró la energía crítica que separa oscilar de dar vueltas. Ese péndulo colgaba de una varilla. Este cuelga de cadenas, y la diferencia decide el problema. Un columpio de 3 m se suelta desde la horizontal (90°). ¿Velocidad en el punto más bajo? ¿Y desde 45°? ¿Por qué ningún niño consigue «dar la vuelta» impulsándose — y por qué el umbral que te sale no es el del artículo 03?

Pista

Solo cuenta la altura perdida, no el recorrido: escribe h en función de L y del ángulo inicial y la conservación hace el resto (la tensión no trabaja nunca — es perpendicular al movimiento, y esa es la razón por la que puedes ignorar toda la dinámica). Para la vuelta completa, la clave está en qué puede y qué no puede hacer una cadena: una barra empuja, una cadena solo tira. Escribe la segunda ley en la cúspide con esa restricción, saca la velocidad mínima que exige y de ahí la altura de partida necesaria. Compárala con la que un niño alcanza bombeando y tendrás la respuesta.

Problema 2 ●●○ · El bucle bien diseñado

Una montaña rusa suelta el vagón desde altura H hacia un bucle circular de radio R. Demuestra que H ≥ 2,5R para completarlo, y calcula la g que sufre el pasajero en el punto más bajo si H = 2,5R justo.

Pista

Dos ingredientes que ya tienes: conservación entre la salida y la cúspide del bucle — cuidado con la altura de esa cúspide, que no es R — y la condición de cúspide de II.1 que acabas de usar en el problema anterior. Para la segunda parte, en el punto más bajo la normal tiene que pagar el peso y además la centrípeta, y la velocidad ahí sale de la misma conservación. El número que obtengas es exactamente el argumento contra los bucles circulares: si el radio fuera constante, esa g sería la de todos los pasajeros; con una gota (radio grande abajo, pequeño arriba) el castigo se reparte. Comprueba en qué sentido cambia la cuenta al estrechar el radio superior.

Problema 3 ●●○ · Baumgartner, auditado

En 2012, Felix Baumgartner saltó desde 39 km. En el vacío habría llegado al suelo a unos 875 m/s; su máximo real fue 377 m/s (1358 km/h, récord y barrera del sonido batida a 28 km de altura). ¿Dónde está la diferencia de energía, y por qué alcanzó su máximo tan arriba en vez de seguir acelerando?

Pista

La primera pregunta es contabilidad pura a lo Joule (I.3): la diferencia entre las dos velocidades no se ha perdido, ha cambiado de titular. Calcúlala por kilo y decide quién se la quedó y en qué forma; después compárala con algo cotidiano para que el número signifique algo. La segunda es la velocidad terminal de II.1 leída con ρ variable: escribe v_t en función de la densidad y pregúntate qué le pasa a v_t según se baja. El salto entero es una persecución entre dos velocidades — identifica cuál alcanza a cuál, dónde se cruzan, y qué ocurre a partir del cruce.

Problema 4 ●●○ · La órbita baja, presupuestada

Con la U = −GMm/r que el ejemplo resuelto del artículo 02 dedujo para escapar del todo, calcula ahora lo que cuesta quedarse: el coste energético por kilo de poner algo en órbita baja (h = 400 km, incluyendo la cinética orbital), y compáralo con el precio del kWh doméstico. ¿Qué fracción del escape completo es? ¿Y por qué lanzar cuesta millones si la energía sale a céntimos?

Pista

El coste por kilo tiene dos partidas y es facilísimo olvidar una: hay que subir el objeto y además ponerlo a velocidad orbital. Escribe E/m como suma de ambas y fíjate en cuál domina — el reparto sorprende y dice algo importante sobre qué es realmente difícil de llegar al espacio. Convierte a kWh y compara con tu factura. Para la paradoja, la respuesta no está en este módulo sino en II.4: pregúntate a qué le da energía un cohete además de a su carga útil, y por qué esa factura no crece linealmente con el Δv.

Problema 5 ●●● · El potencial del asteroide doble

Dos puntos de masa M fijos a distancia 2a (un «asteroide doble» de juguete). Dibuja U(x) para una partícula que se mueve por el eje que los une y por el eje perpendicular mediador. Localiza equilibrios, clasifícalos, y encuentra la frecuencia de oscilación pequeña en el caso estable.

Pista

Escribe U sumando las dos contribuciones y explota la simetría: en el punto medio, por simetría, la primera derivada se anula en cualquier dirección — así que todo el trabajo está en la segunda. Hazlo por separado a lo largo del eje que une las masas y a lo largo del mediador, y compara los signos. Ojo con el mediador: ahí las dos fuerzas tienen componentes que se cancelan y otras que se suman, así que descompón antes de derivar o te saldrá el signo cambiado. Un punto puede ser mínimo en una dirección y máximo en la otra: eso tiene nombre, y es el mismo objeto que sostendrá telescopios en II.6. La frecuencia sale de ω² = U″/m evaluada donde corresponda.

Problema 6 ●●● · La potencia del corazón

El corazón humano bombea ~5 L/min elevando la presión de la sangre en ~13 kPa (100 mmHg). Calcula su potencia mecánica, compárala con los ~8 W que consume metabólicamente, y estima cuántos julios late en 80 años de vida. Da el resultado en «chocolatinas» (1 MJ) y asómbrate con moderación.

Pista

Potencia hidráulica: mira las unidades y verás que presión × caudal ya son vatios — no hace falta nada más. Convierte el caudal al SI antes de tocar la calculadora, que ahí se pierde media clase. Para el rendimiento, divide por los ~8 W metabólicos y compara con el rendimiento típico de un músculo, que puedes buscar. Y para los 80 años, escribe aparte el orden de magnitud de los segundos que tiene una vida antes de multiplicar: es el factor que hace que un vatio ridículo termine en una cifra que impresiona.

Al terminar esta hoja resuelves con restas lo que antes exigía trayectorias: bucles, saltos estratosféricos, órbitas y corazones. El módulo II.3 baja al fondo del valle que todo mínimo esconde — y le pone música: oscilaciones.