El WKB da el espectro del oscilador armónico exacto: En = ħω(n + ½) en los seis niveles probados, sin error en ninguna cifra. En el pozo infinito, también exacto. Y en el cuártico puro —V = x⁴, sin término armónico— se equivoca un 18,2 % en el fundamental. Es el mismo método, la misma integral y el mismo lector: sólo ha cambiado el potencial. Un método que a veces acierta hasta el último bit y a veces falla un 18 % no es «una aproximación buena»: es una aproximación con una estructura, y saber cuál es esa estructura es todo el contenido del artículo. Por el camino hay dos ½ que parecen el mismo apaño. Uno sale de contar puntos de retorno, y quien se lo inventa donde no toca multiplica el fundamental del pozo por 2,25. El otro se escribe a mano en el problema radial —ℓ(ℓ+1) pasa a (ℓ+½)²— y con él el hidrógeno sale exacto, mientras que sin él el 2p se va un 9,16 %. Y hay una deuda que cobrar: el II.2 calculó el efecto túnel con el exponente desnudo, sin el factor que lo precede, declarando por escrito que la cuenta se pagaba en este módulo.
La deuda del II.2, con sus palabras
Este artículo empieza por una cuenta pendiente, y conviene leerla como la dejó escrita quien la contrajo. El módulo II.2, en su artículo 04, cortó una barrera de forma cualquiera en rodajas, multiplicó las transmisiones de las rodajas y obtuvo
y a renglón seguido escribió: «Esto no es una demostración […] multiplicar las transmisiones de rodajas sucesivas ignora las reflexiones múltiples entre ellas, que es justo lo que produce las resonancias […]. El resultado es correcto —es la aproximación WKB— pero su justificación necesita un desarrollo asintótico en ħ que corresponde al módulo II.8, y su condición de validez es que V varíe poco en una longitud de onda local». Su caja de prerrequisitos lo dice todavía más corto: «se motiva, se usa con aviso y se paga en el módulo II.8». Y su hoja de problemas lo repite en el callout de cierre, para que la deuda quede declarada dos veces.
Son tres partidas, y este artículo las paga por separado:
- El desarrollo asintótico en ħ. De dónde sale la forma sin cortar nada en rodajas. Es la sección siguiente.
- La condición de validez, escrita como una desigualdad que se puede evaluar, en lugar de «que V varíe poco». Sale de la misma cuenta, y de ella sale también dónde el método falla siempre: en el punto de retorno.
- El prefactor. El II.2 usó y dijo que acierta al 1 % desde . Ese se ha vuelto a medir aquí y da 2,650, así que el número del II.2 se sostiene. Lo que queda por explicar es de dónde sale el corchete, por qué el desnudo no lo lleva, y por qué eso no es un detalle: sin corchete, el error no baja del 67,8 % por mucho que se engorde la barrera.
Y hay una cuarta cosa, que no es deuda sino aviso: el II.2 ya publicó el contraejemplo. La inversión del amoníaco tiene sólo 2,13 cuantos por debajo de la cima de su barrera, y ahí el no sirve ni con prefactor. Cuando este artículo termine se sabrá exactamente por qué: 2,13 cuantos es del orden de la unidad, y todo lo que sigue es un desarrollo en disfrazado de desarrollo en ħ.
El desarrollo en ħ, hecho hasta el final
La ecuación de Schrödinger independiente del tiempo, escrita para despejar la segunda derivada, es
Si fuese constante, la solución sería y se acabó. No lo es, así que se intenta lo único razonable: escribir la solución con la forma de una exponencial cuyo exponente ya no es lineal,
que no es una aproximación —cualquier función que no se anule se puede escribir así, con compleja— sino un cambio de incógnita. Sustituyendo, y usando , la ecuación se convierte en una para :
Todavía no se ha aproximado nada; sólo se ha cambiado una ecuación lineal de segundo orden por una no lineal de primer orden. Y ahora sí llega la aproximación, que es un desarrollo en potencias de ħ:
Esto es una serie asintótica, no una serie que se pretenda sumar. Metiéndolo en la ecuación e igualando potencias de ħ por separado:
El primer orden es la mecánica clásica: es la integral de acción de una partícula clásica de energía , la misma que aparece en Hamilton-Jacobi. El segundo orden es lo que la corrige, y al exponenciarlo se convierte en una amplitud: . Juntando los dos,
Eso es la primera partida de la deuda, pagada: la forma que el II.2 usó sale de aquí, de igualar potencias de ħ, y no de cortar nada en rodajas. El argumento de las rodajas era una motivación, y el propio II.2 escribió que no era una demostración; la demostración es este desarrollo.
La amplitud tiene además un significado que conviene no perderse, porque es la mitad de la intuición del método:
o sea que la densidad de probabilidad cuántica es, a este orden, el tiempo que la partícula clásica pasa en cada sitio. Donde va deprisa hay poca; donde va despacio hay mucha. Es el principio de correspondencia escrito como una fórmula en vez de como una promesa.
La condición de validez, como una desigualdad
Segunda partida. El desarrollo vale mientras el término que se ha despreciado sea pequeño frente al que se ha guardado: ħ|S′1| mucho menor que |S′0|. Con S′1 = (i/2)p′/p y S′0 = p, eso es
donde λ̄ es la longitud de onda local reducida — la longitud de onda de de Broglie dividida por 2π y evaluada punto a punto. La condición dice, en castellano y sin margen de interpretación: la longitud de onda local tiene que cambiar poco en una longitud de onda local. Eso es lo que el II.2 escribió como «que V varíe poco en una longitud de onda local», y ahora es una desigualdad que se puede evaluar en cualquier punto de cualquier potencial.
Y trae de regalo la mala noticia. En un punto de retorno clásico la energía iguala al potencial, así que el momento se anula, la longitud de onda local se hace infinita y el cociente ħp′/p² diverge. La aproximación WKB falla siempre en el punto de retorno, sea el potencial el que sea, y no un poco: la propia ψ aproximada se hace infinita allí, cuando la verdadera es perfectamente finita y suave. Que la verdadera no tiene nada de particular en ese punto ya está medido en el II.3: el 15,73 % de la probabilidad del fundamental del oscilador está más allá del retorno clásico, así que ahí no pasa nada especial salvo que el método se rompe.
Como en un problema ligado hay al menos dos puntos de retorno y la cuantización sale precisamente de casar lo que ocurre entre ellos, el método se rompe justo donde hace falta. Todo lo que sigue en las dos secciones siguientes es la reparación.
Problema. Para el oscilador armónico , calcula la integral de acción entre los dos puntos de retorno clásicos y obtén el espectro con la regla de cuantización que se deduce más abajo. Comprueba la integral por cuadratura. Después mira qué habría pasado si en lugar del término que corresponde no se hubiese puesto ninguno.
Solución. Se trabaja en unidades , así que y los puntos de retorno son con . El momento clásico es
y la integral entre los dos retornos es una semicircunferencia disfrazada: con ,
Es un resultado limpio y merece una segunda medida, porque una integral que sale redonda es exactamente el sitio donde uno deja de mirar. Por cuadratura numérica, sin usar la forma cerrada, en cinco energías repartidas en tres órdenes de magnitud:
| E | ∫p dx por cuadratura | πE |
|---|---|---|
| 0,5 | 1,571 | 1,571 |
| 1,5 | 4,712 | 4,712 |
| 2,5 | 7,854 | 7,854 |
| 10,5 | 32,99 | 32,99 |
| 100,5 | 315,7 | 315,7 |
Los dos caminos coinciden hasta el último bit de una doble precisión en las cinco. Ahora la regla: el oscilador tiene dos puntos de retorno blandos y ninguna pared, de modo que y la condición es . Con :
que en unidades físicas es . Resolviendo numéricamente la condición de cuantización para y comparando con , los seis coinciden con discrepancia relativa por debajo de : no es un acuerdo bueno, es el mismo número.
Y el contrafactual. Si alguien escribe la regla sin el término de los puntos de retorno —∫p dx = nπħ, que es lo que llevaría el modelo de Bohr de 1913 sin tocarlo—, entonces En = n: el fundamental sale en E = 0 y el primer excitado en 1 ħω frente al 1,5 verdadero, un −33,3 %.
Resultado. Lo que hay que llevarse no es que el WKB acierte —eso pasa aquí y no pasa en general—, sino qué es el ½. Con μ = 0 la energía de punto cero desaparece. El ½ del oscilador es la energía de punto cero, y no es un regalo ni una constante de integración elegida con gusto: es el recuento de dos puntos de retorno blandos, cada uno con su πħ/4. Cambia el recuento y cambia el espectro en un tercio en el nivel más bajo. Ésa es la razón de que la sección siguiente dedique tanto espacio a una función especial: el π/4 no se postula, se deduce.
El punto de retorno: Airy, y el cuarto de vuelta que sale de una cuenta
El problema está localizado: hay que atravesar el punto de retorno, donde la fórmula de arriba no vale. La salida es clásica en el buen sentido —la usó Jeffreys antes que Wentzel, Kramers y Brillouin— y consiste en resolver exactamente un problema aproximado en lugar de aproximadamente el problema exacto.
Cerca de un punto de retorno simple —simple quiere decir — se linealiza el potencial:
y con esa la ecuación de Schrödinger se resuelve sin aproximar nada más. Definiendo la variable adimensional
la ecuación se convierte en , que es la ecuación de Airy. Su solución acotada es la función de Airy , la misma que el II.3 ya usó para medir cómo se apaga la cola prohibida del oscilador. Y lo que hace falta de ella no es su valor, sino sus dos comportamientos asintóticos, uno a cada lado:
Léase despacio, porque ahí está todo el artículo. A la derecha del punto de retorno —región prohibida— la solución decae; a la izquierda oscila; y las dos formas son la misma función, de modo que la fase de la oscilación no es libre: vale , con ese puesto por la función de Airy y por nadie más.
Falta reconocer el . Con el potencial linealizado, , y su integral desde el punto de retorno es
Es decir: la fase que la función de Airy exige es la integral de acción más . Eso son las fórmulas de conexión, y se resumen en una línea. Si es un punto de retorno blando y la región permitida queda a su izquierda,
Una pared dura —un potencial que salta a infinito— es otra cosa y da otra fase. Allí no hay región prohibida en la que penetrar ni potencial que linealizar: la condición es que se anule en la pared, o sea
con fase nula. Dicho en el lenguaje del apartado siguiente: un retorno blando «cuesta» de fase y una pared dura cuesta cero, y esa diferencia de un cuarto de vuelta es la que separa dos espectros completamente distintos.
Queda una pregunta que tiene número, y el II.3 ya lo midió: ¿cómo de ancha es la zona donde hay que usar Airy en vez de WKB? En el oscilador, esa zona mide con en unidades de la longitud natural, o sea que se encoge como al subir de nivel. Su consecuencia observable, también del II.3: la fracción de probabilidad que vive en la región prohibida cae como , del 15,73 % en al 2,28 % en . Ahí está, en dos cifras, por qué el WKB mejora con : no es que la aproximación se vuelva más lista, es que el trozo del problema donde no vale se hace pequeño frente al resto. Y ahí está también por qué no acaba de desaparecer nunca: es una de las convergencias más lentas que se pueden escribir — para dividir esa zona por dos hacen falta 64 veces más nivel.
La regla de cuantización, y el medio que no se inventa
Ya se puede montar la regla de cuantización de Bohr-Sommerfeld entera. En un estado ligado, la función de onda se construye desde los dos extremos hacia el centro y las dos construcciones tienen que ser la misma función. Con dos retornos blandos , la solución vista desde la izquierda lleva fase y vista desde la derecha lleva ; que sean la misma senoide (salvo signo) exige que las dos fases sumen un múltiplo entero de :
Reordenando, y escribiendo de una vez la versión general:
El entero es el índice de Maslov, y su recuento es toda la regla:
| Cada… | aporta a μ | o sea, en acción |
|---|---|---|
| punto de retorno blando (V continuo, V′ ≠ 0) | 1 | + πħ/4 |
| pared dura (V salta a infinito) | 2 | + πħ/2 |
Con eso, los dos casos puros:
- Dos retornos blandos (oscilador, pozo suave, cualquier potencial que crezca de forma continua): y .
- Dos paredes duras (el pozo infinito): y , que renombrando es .
Un caso mixto —una pared dura de un lado y un retorno blando del otro— se cuenta con la misma regla y sin ninguna excepción; sale en la hoja de problemas de este módulo y aquí no se hace, porque hacerlo sería contestarla.
La regla ya es operativa, y conviene comprobarlo antes de seguir. Aplicada a los dos únicos problemas de este curso con espectro conocido de antemano, y resolviendo la condición de cuantización numéricamente en unidades :
| Pozo | μ | Condición | Lo que devuelve | Lo verdadero |
|---|---|---|---|---|
| oscilador (ω = 1), n = 0 | 2 | πE = (n+½)π | 0,500 000 | 0,5 |
| oscilador, n = 5 | 2 | πE = (n+½)π | 5,500 000 | 5,5 |
| pozo infinito (L = 1), n = 1 | 4 | √(2E) = nπ | 4,934 802 | π²/2 = 4,934 802 |
| pozo infinito, n = 3 | 4 | √(2E) = nπ | 44,413 22 | 9π²/2 = 44,413 22 |
Las cuatro coinciden con discrepancia relativa por debajo de , que en doble precisión significa que son el mismo número. Las dos secciones siguientes explican por qué, y qué se rompe cuando el recuento se hace mal.
Conviene decir explícitamente lo que la tabla implica, porque es el error de este tema: el no es una propiedad del método WKB, es una propiedad de los extremos del pozo. Escribirlo siempre es tan equivocado como no escribirlo nunca. El apartado siguiente mide cuánto cuesta equivocarse.
El pozo infinito: aquí el medio se resta, y quien lo suma se equivoca un factor 2,25
Dentro del pozo el potencial es cero, así que es constante y la integral de acción se hace de cabeza:
Con —dos paredes duras— la condición es con , y despejando
que es el espectro del II.2, exacto. Resolviendo numéricamente la condición de cuantización en unidades se obtiene 4,935 para , 19,74 para , 44,41 para y 493,5 para , y los cuatro coinciden con con discrepancia relativa por debajo de .
Aquí es donde el WKB deja de ser una curiosidad y se convierte en una herramienta con filo, porque hay dos maneras de inventarse el y las dos son errores distintos con el mismo nombre. Como , el factor por el que se yerra es inmediato:
| n | con (n+½)πħ | con (n−½)πħ |
|---|---|---|
| 1 | ×2,25 = (3/2)² | ×0,25 = (1/2)² |
| 2 | ×1,5625 = (5/4)² | ×0,5625 = (3/4)² |
| 3 | ×1,3611 = (7/6)² | ×0,6944 = (5/6)² |
| 10 | ×1,1025 = (21/20)² | ×0,9025 = (19/20)² |
Los factores no son medidas: son racionales exactos, y así están escritos. Lo que sí es una medida es que la raíz numérica de la condición de cuantización con devuelve 2,25 veces el nivel exacto en y 1,5625 veces en , comprobado contra el cuadrado del cociente por un camino que no comparte cuenta con él.
Tres lecciones, y ninguna es «cuidado con los signos»:
- El error del inventado se diluye, pero despacio. En todavía vale 10,3 %, y hay que llegar a para bajar al 1,00 %. Un método que se equivoca un 10 % en el décimo nivel de un problema que tiene solución exacta no está «asintóticamente bien»: está mal.
- El fundamental no perdona. ×2,25 no es un error de aproximación, es otro problema. Y el error por defecto es todavía peor: deja el fundamental en la cuarta parte del verdadero.
- El sentido del cambia de signo con el convenio. Con la regla es y el del oscilador aparece aquí como un entero. Escribir siempre es no haber entendido de dónde salía.
Dos exactos seguidos no son una racha: son dos casos, y hay un tercero que los desmiente. Es tentador leer las dos secciones anteriores como «el WKB acierta en los problemas que tienen solución cerrada». Es falso, y el contraejemplo está en este mismo artículo tres secciones más abajo: el hidrógeno tiene solución cerrada, es el problema resuelto por excelencia del curso, y el WKB radial aplicado tal como se ha deducido hasta aquí se equivoca un 9,16 % en el 2p y no da ningún resultado en los estados s. Lo que el oscilador y el pozo infinito tienen en común no es tener solución cerrada: es que en los dos la integral de acción es elemental y el recuento de Maslov es limpio, sin extremos ambiguos. Un pozo cuadrado finito, que también se resuelve en el II.2, ya no lo es — sus paredes verticales no son ni duras ni blandas—, y en él el WKB acota en lugar de resolver: es el ejercicio 1.
Dónde deja de ser exacto: el cuártico puro
Con dos casos exactos seguidos, la tentación es concluir que el método es buenísimo. Conviene romperla con un potencial que no tiene solución cerrada. Sea el cuártico puro, sin término armónico:
Ojo con no confundirlo con el del artículo 01 de este módulo, que es un oscilador armónico perturbado con y se trata con teoría de perturbaciones. Aquí no hay ninguno y no hay nada pequeño: el cuártico puro no es una perturbación de nada, y por eso es un caso propio del WKB, que no necesita un problema resuelto de partida sino sólo un que integrar.
Los puntos de retorno son y la condición es
que se resuelve numéricamente para cada . Como no hay fórmula con la que comparar, la referencia se construye por un camino que no comparte ni una línea con éste: diagonalizando en la base del oscilador armónico, con 400 estados, y comprobando antes que el truncamiento ha convergido —300 estados dan el mismo fundamental que 400 hasta la undécima cifra—.
| n | exacto (diagonalización) | WKB | error |
|---|---|---|---|
| 0 | 0,667 986 | 0,546 267 | −18,2 % |
| 1 | 2,393 644 | 2,363 561 | −1,26 % |
| 2 | 4,696 795 | 4,670 520 | −0,559 % |
| 3 | 7,335 730 | 7,314 803 | −0,285 % |
| 4 | 10,244 308 | 10,226 536 | −0,174 % |
| 5 | 13,379 337 | 13,363 764 | −0,116 % |
Las dos columnas de energía llevan seis cifras a propósito: a tres serían idénticas desde y la tabla no diría nada. La columna que hay que leer es la tercera, y ésa sí va a tres.
El error va del 18,2 % en el fundamental al 0,116 % en : cae más de un factor 150 en cinco niveles, y siempre por defecto. Comparado con el oscilador, donde el error es cero para todo , la conclusión es incómoda y hay que decirla entera: el WKB no tiene un error típico. Tiene un error por potencial.
Se puede medir cómo depende del potencial barriendo la potencia. Con y comparando el fundamental del WKB con la diagonalización:
| ν | E₀ exacto | E₀ por WKB | error |
|---|---|---|---|
| 1,5 | 0,743 994 | 0,782 649 | +5,20 % |
| 2 | 0,707 107 | 0,707 107 | 0,000 0 % |
| 3 | 0,674 891 | 0,607 495 | −9,99 % |
| 4 | 0,667 986 | 0,546 267 | −18,2 % |
| 6 | 0,680 704 | 0,476 176 | −30,0 % |
El no es el caso fácil: es un punto singular del método, el único de la familia donde el error se anula, y el error crece al alejarse de él por los dos lados y cambiando de signo. En el valor exacto es —y no — porque aquí el potencial es y no : la frecuencia es , y el de siempre vale .
«El WKB vale para números cuánticos grandes» dice menos de lo que parece. Es cierto y es insuficiente, y la tabla del cuártico dice por qué: el error en es del 18,2 %, y a partir de ahí cae deprisa. Pero grande no es un número: en el pozo infinito el WKB es exacto ya en , y en el oscilador lo es en , donde no hay ningún número cuántico grande a la vista. La frase que sí se sostiene es la desigualdad de arriba, , evaluada en el potencial concreto: en el pozo infinito es constante dentro y la desigualdad se cumple exactamente, con las paredes tratadas aparte; en el oscilador, la coincidencia entre la fase de Airy y la forma de hace que los errores de las dos regiones se cancelen. Un lector que se lleve «n grande» y no la desigualdad usará el método en el sitio equivocado el día que el potencial no sea un polinomio manso.
El otro medio: Langer, y por qué éste sí se pone a mano
Todo lo anterior es en una dimensión. En un potencial central, el II.5 dejó la ecuación radial en la forma de una ecuación unidimensional para :
con la barrera centrífuga incorporada al potencial efectivo. La tentación es obvia: como ya es unidimensional, se le aplica la regla de cuantización con —dos retornos blandos, los dos ceros del radicando— y a otra cosa. El momento radial sería
Hecho en el hidrógeno, , la integral tiene forma cerrada y da (en unidades atómicas, con el coeficiente de dentro de la raíz):
Esa forma cerrada no se ha supuesto: la integral se ha hecho por cuadratura para cinco parejas distintas y el que sale de la raíz numérica coincide con en las cinco, con discrepancia relativa por debajo de .
Y ahora el desastre. Con , que es lo que pone la ecuación, para sale — el mismo 1,41421 que el II.5 publica como el módulo del momento angular — y por tanto en lugar de 2. El nivel 2p sale en
frente a los eV verdaderos: un error del 9,16 %. No es una corrección de tercer orden ni una décima de electronvoltio: es casi una décima parte de la energía de ligadura del nivel, en el átomo más simple que existe y con el método aplicado correctamente según todo lo dicho hasta aquí.
Y para es todavía peor, porque no hay resultado malo sino que no hay resultado: con el término centrífugo desaparece, el punto de retorno interior se va a y la integral deja de estar definida. El caso , que es el que uno esperaría que fuese el fácil, es el que obliga a arreglar el método.
La sustitución de Langer, y por qué no es un apaño
El arreglo es la corrección de Langer, y consiste en escribir, sólo en la integral de acción radial,
Escrito así parece exactamente lo que este artículo lleva media página prohibiendo: inventarse un . Y sin embargo:
o sea : el espectro exacto del hidrógeno, para todos los , con toda su degeneración accidental incluida. Comprobado resolviendo la condición de cuantización con cuadratura en ocho parejas —(0,0), (0,1), (1,0), (0,2), (1,1), (2,0), (0,3) y (3,1)—, que cubren de 1 a 5: las ocho dan con discrepancia relativa por debajo de .
Ésa es la pregunta del título del artículo, y merece una respuesta que no sea «funciona». Por qué es legítimo:
- Tiene una deducción, no un ajuste. La regla de cuantización se dedujo para una coordenada que recorre toda la recta. La radial recorre media, , y eso no es un detalle topográfico: el desarrollo en ħ se hizo alrededor de un que se comporta como una raíz simple en los extremos, y en el término centrífugo es un polo de segundo orden, no un cero simple. Langer resolvió esto cambiando de variable, con , que convierte la semirrecta en la recta entera; hecho el desarrollo en ħ en esa variable y deshecho el cambio, el coeficiente que aparece en la integral no es sino . El lo pone el jacobiano, no el gusto.
- Está probado en más de un sitio. Un arreglo que sólo arregle el hidrógeno es un ajuste al hidrógeno. Éste no lo es: el oscilador isótropo tridimensional, que es el otro potencial central con solución cerrada, también sale exacto. Con la integral radial da , y con queda , que es el espectro exacto. Medido en seis parejas hasta .
- Sin ella, el error es del tamaño del fenómeno. En el oscilador 3D sin Langer, el estado sale en 1,00 ħω en vez de 1,50: un −33,3 %, el mismo desastre que quitarle el punto cero al oscilador unidimensional. Y con la cosa no mejora limpiamente: (0,1) da 2,414 frente a 2,5; (1,1), 4,414 frente a 4,5; (0,2), 3,449 frente a 3,5; (2,3), 8,464 frente a 8,5. En todos los casos el defecto es exactamente , que es lo que Langer repone.
Aquí está, entonces, la diferencia entre los dos del título, y no es de grado sino de clase. El de Maslov se cuenta: se mira el pozo, se cuentan los extremos, se clasifican en blandos y duros, y sale un entero del que el es un caso. El de Langer se sustituye: se cambia el coeficiente de un término del potencial efectivo, y esa sustitución tiene su propia deducción —el cambio de variable que convierte la semirrecta en recta— y su propia prueba independiente —dos potenciales centrales con solución cerrada, no uno—. Lo que no vale es la tercera cosa, que es la que hace el que escribe en el pozo infinito: poner un por costumbre, sin recuento y sin prueba. Ése es el que se paga a 2,25.
Problema. Obtén por WKB radial la energía del nivel del hidrógeno, primero con el término centrífugo tal como aparece en la ecuación y después con la sustitución de Langer. Da las dos en electronvoltios, compáralas con el valor exacto y di de dónde sale exactamente la diferencia.
Solución. En unidades atómicas (, energías en eV), el potencial efectivo es y el momento radial
Llamando a = −2E, que es positivo porque el estado está ligado, dentro de la raíz queda un polinomio de segundo grado dividido por r²:
Los puntos de retorno son los ceros de R, que para un estado ligado son dos y positivos. Esta integral se entrega hecha en casi todos los sitios y no hace falta: sale en tres pasos y con dos trucos que valen para cualquier potencial central. El primero es partir el integrando de manera que el trozo difícil sea una derivada exacta. Multiplicando y dividiendo por √R,
El primer sumando es exactamente la derivada de √R, así que al integrarlo entre los dos retornos da √R evaluada en dos puntos donde R se anula: cero. Quedan dos integrales, y las dos son la misma.
El segundo truco es que una raíz cuadrada de un polinomio de segundo grado, integrada entre sus dos raíces, sólo sabe hacer una cosa. Escribiendo R = a(r − r1)(r2 − r) y sustituyendo r = r1 + (r2 − r1)sen²θ, el radicando se convierte en a(r2 − r1)²sen²θ cos²θ y el dr aporta otro 2(r2 − r1)senθ cosθ, de modo que todo se cancela y queda ∫2dθ entre 0 y π/2:
Y la tercera integral es ésa otra vez, con las puntas cambiadas. Con u = 1/r se tiene dr = −du/u² y r√R = u−2√(−Λ²u² + 2u − a), de modo que los dos factores de u² se cancelan y sobra ∫du/√(−Λ²u² + 2u − a): el mismo integrando de antes con a y Λ² intercambiados. Su valor es entonces π/√(Λ²), y la tercera pieza vale −Λ²·π/√(Λ²) = −π√(Λ²). Sumando las tres:
y en ningún paso se ha usado del Coulomb otra cosa que el 2 del numerador, así que la misma cuenta vale con cualquier coeficiente:
Ésa es la única integral no elemental que este artículo necesita para los dos potenciales centrales que resuelve, y el ejercicio 3 la usa otra vez —en el oscilador isótropo, después de un cambio de variable— sin volver a deducirla. Y aquí está lo que hace que la cuenta valga la media página que ocupa: la Λ² sale de la integral por la raíz cuadrada y sin acompañante. No entra sumada a nada ni multiplicada por nada: entra como √(Λ²), sola, restando. Por eso todo lo que viene después —el hidrógeno exacto, el 9,16 % del 2p, la corrección de Langer entera— se juega en un solo número, en cuánto vale esa raíz. Quien se entrega la fórmula hecha ve el resultado y no ve eso.
Con dos retornos blandos la regla es . Despejando:
Sin Langer, con :
En electronvoltios, eV.
Con Langer, con :
El valor verdadero del 2p es eV, así que la segunda cuenta no se parece al resultado exacto: es el resultado exacto. La primera se equivoca en
Resultado. Toda la diferencia entre las dos cuentas cabe en un número: frente a . Y aquí está el detalle que hace que este ejemplo valga la pena: el 1,41421 es el valor correcto del módulo del momento angular, el que el II.5 publica y mide, el que hay que usar para cualquier cosa que tenga que ver con . Meterlo en la integral radial de acción es precisamente lo que no hay que hacer. No porque el módulo del momento angular haya cambiado, sino porque la integral de acción no está preguntando por él: está preguntando por el comportamiento de cerca del origen en una variable que sólo recorre media recta, y ahí la respuesta lleva . Es el mejor recordatorio del módulo de que una fórmula bien deducida y un número bien medido pueden dar juntos un resultado falso si se juntan en el sitio equivocado.
La barrera: se paga el prefactor
Queda la tercera partida de la deuda. Todo lo anterior era para estados ligados; para el efecto túnel el cambio es de una línea. En la región clásicamente prohibida se tiene , luego es imaginario: escribiendo con real, la solución WKB deja de oscilar y se vuelve real,
Una barrera opaca es aquella en la que dentro manda el término decreciente. Su amplitud al salir es veces la de entrar, con , y como es un cociente de corrientes, o sea de amplitudes al cuadrado,
Ésa es la receta del II.2, deducida: sin rodajas, sin multiplicar transmisiones y sin ignorar reflexiones, porque no hay nada que ignorar — el desarrollo en ħ es una solución aproximada de la ecuación entera, no una suma de trocitos. La deuda está pagada en su parte principal. Falta la letra pequeña, y la letra pequeña es lo interesante.
Por qué el rectángulo del II.2 lleva prefactor y la receta no
La condición de validez de la sección segunda dice que tiene que cambiar poco en una . En una barrera rectangular, salta de 0 a en longitud cero: es infinito en las dos esquinas, y lo es por gruesa que sea la barrera. El rectángulo no es el caso fácil del WKB: es exactamente el caso al que el WKB no tiene derecho.
Eso se puede medir, y es lo que el II.8 aporta sobre lo que el II.2 ya publicó. Tomando la exacta del II.2 y dividiéndola por el desnudo:
| E/V₀ | κL | T exacta | e^(−2κL) | cociente | con prefactor: error |
|---|---|---|---|---|---|
| 0,5 | 1 | 4,20 × 10⁻¹ | 1,35 × 10⁻¹ | 3,1032 | +28,9 % |
| 0,5 | 2 | 7,07 × 10⁻² | 1,83 × 10⁻² | 3,8574 | +3,70 % |
| 0,5 | 2,65 | 1,98 × 10⁻² | 4,99 × 10⁻³ | 3,9604 | +1,00 % |
| 0,5 | 4 | 1,34 × 10⁻³ | 3,35 × 10⁻⁴ | 3,9973 | +0,067 % |
| 0,5 | 8 | 4,50 × 10⁻⁷ | 1,13 × 10⁻⁷ | 4,0000 | +0,000 % |
| 0,2 | 1 | 3,17 × 10⁻¹ | 1,35 × 10⁻¹ | 2,3398 | +9,41 % |
| 0,2 | 2,65 | 1,27 × 10⁻² | 4,99 × 10⁻³ | 2,5528 | +0,282 % |
| 0,2 | 8 | 2,88 × 10⁻⁷ | 1,13 × 10⁻⁷ | 2,5600 | +0,000 % |
La columna del cociente lleva cinco cifras por la misma razón que la tabla del cuártico llevaba seis: a tres, las tres últimas filas de cada bloque serían «4,00» y «2,56» y no se vería lo único que hay que ver, que es que el cociente no tiende a 1. Tiende a
que vale 4 en y 2,56 en , y las dos cifras están en la tabla con cuatro decimales de acuerdo. Dicho de otro modo: el desnudo no converge nunca al resultado exacto del rectángulo, ni siquiera engordando la barrera hasta transmisiones de . Barriendo desde 1 hasta 30 con , el mejor acuerdo del exponencial desnudo es un error del 67,8 %, y crece hasta el 75 % cuando la barrera se hace opaca. No hay ningún que lo arregle. (Y sí: en las dos fórmulas coinciden, pero porque no hay barrera y las dos tienden a ; ese acuerdo no mide nada.)
El prefactor vale exactamente 1 en dos energías, y sólo dos: con da
Comprobado por los dos caminos —la forma cerrada y la raíz numérica— y comprobado además que en esas dos energías el exponencial desnudo sí converge al exacto, con cociente 1 a . Son dos puntos de un continuo: fuera de ellos, la receta desnuda se equivoca en un factor fijo que no depende de lo opaca que sea la barrera, sino sólo de la energía.
Con esto la deuda queda saldada y con su balance escrito:
- El exponente es de WKB y es lo que vale la pena. depende de la forma entera de la barrera y es lo que produce los órdenes de magnitud: el II.2 midió del 32,6 del polonio-212 al 89,9 del torio-232, y esos 57 puntos de exponente son los veinticuatro órdenes de magnitud de vida media. Eso lo da esta teoría, y ninguna otra cosa de este módulo lo daría.
- El prefactor no es de WKB. El del II.2 es la solución exacta del rectángulo, y lo que repara son las dos esquinas, que es justo donde el desarrollo en ħ no tiene derecho a opinar. El II.2 hizo lo correcto usándolo y lo correcto avisando de que no lo había deducido.
- Y por eso los aciertos del II.2 tienen el tamaño que tienen. Su modelo de desintegración alfa reproduce vidas medias que abarcan veinticuatro órdenes de magnitud con un error entre ×0,29 y ×2,3: un factor de dos o tres, que es exactamente el tamaño de un prefactor omitido, sobre un exponente que acierta. Aquella frase —«el modelo más crudo posible las reproduce todas»— tiene ahora una lectura cuantitativa: el exponente lo da el WKB, el factor de dos lo dejó sin pagar, y el factor de dos es lo que un prefactor cuesta.
Lo que este módulo no cierra, dicho como problema abierto. Tres cosas. Primera: para una barrera suave —dos puntos de retorno blandos de verdad— las fórmulas de conexión dan un prefactor propio, con la forma uniforme , que tiende a cuando la barrera es opaca. Este módulo no la mide: mide el rectángulo, que es el caso duro. Se dice para que nadie deduzca de la tabla de arriba que «al WKB siempre le falta un factor 4». Segunda: la serie en ħ es un desarrollo asintótico, y eso significa que quedarse en el segundo término no es necesariamente peor que quedarse en el quinto; el artículo 01 de este módulo mide ese mismo fenómeno en la serie de perturbaciones, donde el segundo orden es peor que el primero desde . Aquí no se mide: se declara. Tercera: el amoníaco del II.2, con sus 2,13 cuantos bajo la cima, sigue fuera de alcance. Con del orden de la unidad no hay barrera opaca, no hay «término decreciente que manda» y no hay desarrollo asintótico que valga; por eso el II.2 tuvo que calcular allí una razón isotópica y no un número, y por eso la razón le salió 10,3 contra 15,0 medido. Un método que no sabe hacer eso no está roto: está fuera de su dominio, y saber dónde está la frontera es la mitad de saber usarlo.
Ejercicios
Para cada uno de estos pozos, di cuántos puntos de retorno blandos y cuántas paredes duras tiene, cuál es su índice de Maslov y qué regla de cuantización le corresponde. (a) El oscilador armónico. (b) El pozo infinito de anchura L. (c) Un pozo cuadrado finito de la misma anchura L y profundidad V₀: ¿cuál de los dos recuentos le toca, y por qué la pregunta está mal planteada? (d) Con lo que salga de (c), acota el fundamental del pozo finito entre dos números concretos, en unidades , y di hacia cuál de los dos extremos tiende un nivel muy profundo.
Solución
(a) Dos retornos blandos, ninguna pared: y .
(b) Ninguna región prohibida y dos paredes duras: y con .
(c) Ninguno de los dos, y ésa es la respuesta. Las paredes de un pozo finito son verticales, así que no son puntos de retorno blandos —no hay finito que linealizar y no hay ecuación de Airy—, pero tampoco son paredes duras, porque no se anula en ellas: penetra en la región prohibida una longitud que el II.2 midió. La fase que se pierde en cada borde está entre la de una pared (cero) y la de un retorno blando (), de modo que — y, peor todavía para quien quiera una regla fija, depende de la energía del nivel, porque depende de ella.
(d) Aun así se puede acotar, y ahí está la segunda lección: una regla que no da un número puede dar un intervalo, y un intervalo es un resultado. Con el fundamental es el del pozo infinito, ; con la condición pasa a ser , o sea la mitad de acción, y como eso es — el mismo factor que la tabla del artículo da para en —, o sea 1,2337. Luego
y el sentido físico del intervalo es transparente: penetrar equivale a ensanchar el pozo, y un pozo más ancho tiene niveles más bajos. Un nivel muy profundo tiene grande, penetra poco y tiende al extremo de arriba, el de las paredes duras; un nivel cerca del borde tiene divergente —lo midió el II.2— y se va hacia abajo. Por eso el II.2 tuvo que resolver una ecuación trascendente en lugar de aplicar una regla de cuantización: aquí el WKB acota, no resuelve, y decir eso a tiempo es parte de saber usarlo.
Alguien cuantiza el pozo infinito con porque «el WKB siempre lleva un medio». (a) ¿Qué factor de error comete en ? (b) ¿Y en ? (c) ¿Mejora al subir ? Da el error en y en . (d) Otro se equivoca al revés y escribe . ¿Cuál de los dos errores es peor en el fundamental, y por qué la respuesta no es simétrica?
Solución
Como es la acción y la regla la iguala a algo proporcional a , la energía va con el cuadrado de ese algo: .
(a) 2,25. Se pasa un 125 %. (b) 1,5625, un 56,25 %.
(c) Sí, pero despacio: , o sea 10,3 % en , y , o sea 1,00 %, en . El error va como para grande —el desarrollo de es —, que es la peor de las convergencias útiles: hay que subir un factor 10 en para ganar un factor 10 en precisión.
(d) El de por defecto es mucho peor: 0,25, o sea que deja el fundamental en la cuarta parte. Y la asimetría tiene una razón que conviene ver: el factor es , y en el término cuadrático ya no es pequeño, así que los dos errores no se reparten a partes iguales alrededor de 1 — 2,25 está a 1,25 por encima y 0,25 a 0,75 por debajo—. Por eso todas las pruebas de este artículo se hacen en el fundamental: es donde un desarrollo asintótico está peor y donde un método se retrata.
Para el oscilador isótropo tridimensional, V = ½mω²r², el momento radial en unidades ħ = m = ω = 1 es pr = √(2E − r² − Λ²/r²), con Λ² el coeficiente de −1/r² dentro de la raíz. (a) Haz la integral. Con el cambio t = r² se reduce a la del ejemplo resuelto 2, así que no hay nada nuevo que deducir: hay que reconocerla. Comprueba que sale ∫pr dr = (π/2)(E/ħω − √(Λ²))ħ. (b) Aplica ∫pr dr = (nr + ½)πħ y despeja E en función de nr y √(Λ²). (c) Con Langer, √(Λ²) = ℓ + ½: ¿qué espectro sale? (d) Sin Langer y con ℓ = 0, ¿cuánto sale el fundamental y cuál es el error? (e) Sin Langer y con (nr, ℓ) = (1,1), ¿cuánto sale? El defecto no es el mismo número que en (d): di qué sí es lo mismo en los dos.
Solución
(a) Con t = r² se tiene dt = 2r dr, o sea dr = dt/(2√t). Sacando una r de la raíz, pr = √(−r⁴ + 2Er² − Λ²)/r = √(−t² + 2Et − Λ²)/√t, y el producto queda
que es el integrando del ejemplo resuelto 2 con a = 1, b = 2E y c = Λ², multiplicado por ½. Los retornos en r son las raíces en t, así que los límites también se corresponden, y la fórmula general da
que en unidades físicas es (π/2)(E/ħω − √(Λ²))ħ. Lo que hay que llevarse de (a) no es la fórmula: es que la única integral no elemental de todo el artículo ha servido dos veces, en dos potenciales que no se parecen en nada, porque un cambio de variable los lleva a la misma forma. Ése es el motivo de hacerla a mano una vez.
(b) da directamente .
(c) Con : , el espectro exacto del oscilador isótropo, con su degeneración intacta.
(d) Sin Langer, para , luego 1,00 ħω frente a 1,50: un −33,3 %. Y obsérvese que aquí ni siquiera hay la excusa del hidrógeno —la integral está perfectamente definida—: simplemente da mal.
(e) 4,414 ħω frente a 4,50. El defecto es , y en (c) es . No son el mismo número, y ahí está la lección: lo que sí es el mismo mecanismo es , que vale 0,5 para y para . El error de no poner Langer es máximo justo donde uno creería que el problema es más fácil —el estado , sin barrera centrífuga— y se desvanece como cuando crece. Ésa es la firma de una corrección que vive en el origen, no en la cola.
Resumen en frío
Todo lo que este módulo deja utilizable, con dónde volver a por cada cosa. Las filas están rehechas desde la cuenta, no copiadas del párrafo que las enuncia, y las tres de la barrera son del II.2: se anclan aquí, no se estrenan. Una fila cuya última columna remite a la hoja es una que el lector todavía tiene que hacer.
| Qué | Fórmula o valor | Dónde |
|---|---|---|
| Primer orden | E⁽¹⁾ = ⟨n|H′|n⟩; en el cuártico, ⟨0|x⁴|0⟩ = 3/4 (ħ=m=ω=1) | art. 01 |
| Segundo orden | E⁽²⁾ = Σk≠n|⟨k|H′|n⟩|²/(En−Ek); en el cuártico, −21/8 = −2,62 | art. 01 |
| Rango de los dos órdenes | al 1 %: λ ≤ 0,0528 el primero, λ ≤ 0,0779 el segundo — sólo un 47,6 % más | art. 01 |
| E⁽²⁾ no es cota | desde λ = 0,161 es peor que el primer orden; en λ = 1 da −1,375 con V ≥ 0 | art. 01 |
| Serie de λx² | radio de convergencia ½; en λ = −½ el espectro discreto desaparece | hoja, P1 |
| Polarizabilidad del 1s | 9/2 a₀³ = 0,667 ų; la suma sobre todos los ligados sólo ve el 81,4 % | art. 01 |
| Perturbación degenerada | diagonalizar el bloque: la traza no cambia, el reparto sí | art. 02 |
| Estructura fina | Enj = En[1+(α²/n²)(n/(j+½)−3/4)], con α² = 5,325 × 10⁻⁵ | art. 02 |
| 2p3/2 − 2p1/2 | 45,3 µeV = 10 949 MHz a orden α²; con α⁴, 2ae y masa reducida, 10 969,083 MHz frente a los 10 969,0415 tabulados: al presupuesto le sobran 0,0415 MHz —3,8 ppm, cuarenta veces la barra—, así que no cierra | art. 02 |
| Término de Darwin | sólo toca a las s (|ψ(0)|² = 0 si ℓ > 0), y es lo que deja 2s1/2 pegado a 2p1/2 | art. 02 |
| Lamb del n = 2 | 1058 MHz; los separa la QED, no este hamiltoniano | art. 02 |
| Factores de Landé | con el ge medido, 1,33 y 0,666 — no 4/3 y 2/3 | art. 02 |
| Zeeman: los dos límites | campo débil hasta 0,161 T, Paschen-Back desde 17,6 T; entre medias (×109) hay que diagonalizar | art. 02 |
| Stark del n = 2 | cuadrático hasta 158 V/cm y lineal desde 2500 si se mide el corrimiento, 285 y 493 si se mide el desdoblamiento — y son criterios distintos; ⟨2s|z|2p₀⟩ = −3 a₀ | art. 02 |
| Hiperfino | hiperfino(1s)/fina(1s) = 0,0324; es α² como la fina, y lo que lo hace pequeño es me/mp | art. 02 |
| Cota variacional | E[ψ] ≥ E₀, con igualdad sólo en el fundamental | art. 03 |
| Por qué funciona | el error de E es de segundo orden en el de ψ: un 10 % en ψ da un 0,156 % en E | art. 03 |
| Hidrógeno con gaussiana | −4/(3π) Eh = −11,5 eV, un 15,1 % por encima de −13,6057 eV | art. 03 |
| Pozo con x(L−x) | ⟨H⟩/E₁ = 10/π² = 1,0132 (1,32 %); con xp(L−x)p, p = 1,11 y 0,298 % | art. 03 |
| Oscilador con e−b|x| | ħω/√2 = 0,707 ħω, un 41,4 % por encima de ½ ħω | art. 03 |
| Estados excitados | sin ortogonalidad al fundamental, la cota no dice nada | art. 03 |
| Helio variacional | E(Z*) = Z*² − (27/8)Z* Eh; Z* = 27/16 → −77,5 eV (del I.4) | art. 03 |
| La función WKB | ψ ≈ C p−1/2 exp(±(i/ħ)∫p dx), del desarrollo S = S₀ + ħS₁ + … | art. 04 |
| Condición de validez | |ħp′/p²| = |dλ̄/dx| ≪ 1; falla siempre en el punto de retorno, donde p = 0 | art. 04 |
| Regla de cuantización | ∫p dx = (n + μ/4)πħ; μ = 1 por retorno blando, 2 por pared dura | art. 04 |
| Oscilador | ∫p dx = πE/ω y μ = 2 → E = ħω(n+½), exacto en los seis n probados | art. 04 |
| Pozo infinito | μ = 4 → ∫p dx = nπħ y En = n²π²ħ²/2mL², exacto; con (n+½), E₁ sale ×2,25 | art. 04 |
| El error no es «típico» | x²: 0,000 0 % · x1,5: +5,20 % · x⁴: −18,2 % en n = 0 y −0,116 % en n = 5 | art. 04 |
| Corrección de Langer | en la acción radial, ℓ(ℓ+1) → (ℓ+½)²; sin ella el 2p sale −3,71 eV en vez de −3,40 (9,16 %) | art. 04 |
| Número efectivo radial | nef = nr + ½ + √(Λ²): con Langer da n exacto; sin ella, ½ + √2 = 1,91 | art. 04 |
| Oscilador isótropo 3D | con Langer, ħω(2nr+ℓ+3/2) exacto; sin ella el estado s da 1,00 ħω en vez de 1,50 (−33,3 %) | art. 04 |
| Túnel: el exponente | T ≈ e−2γ, γ = (1/ħ)∫√(2m(V−E))dx — deducido aquí; es lo que da los 24 órdenes del alfa | art. 04 |
| Túnel: el prefactor | Texacta/e−2κL → 16E(V₀−E)/V₀²: 4 en E = V₀/2 y 2,56 en E = V₀/5; vale 1 sólo en E/V₀ = 0,0670 y 0,933 | art. 04 |
| Túnel: la validez | con prefactor, 1 % desde κL = 2,65 (del II.2); sin él el error nunca baja del 67,8 % a E = V₀/2 | art. 04 |
| Constantes | α = 7,297 × 10⁻³ y α² = 5,325 × 10⁻⁵ · Ry = 13,6057 eV · Eh = 27,2114 eV · a₀ = 52,918 pm | todo |