Red recíproca y difracción · Artículo 01

La red recíproca: por qué hace falta otra red

El cobre no mide 3,0105 Å⁻¹ en ninguna dirección, porque un ångström a la menos uno no es una longitud. Y sin embargo ése es el número que sale de un difractómetro, el que fija el borde de la región donde viven todos sus electrones, y el único con el que se puede escribir la ecuación de una onda dentro del cristal. Este artículo construye la red en la que ese número sí es una distancia.

El módulo II.1 escribió una docena de veces «el cobre es cúbico centrado en las caras con a = 3,6149 Å» y ni una sola vez dijo de dónde salía ese número. Sale de disparar rayos X contra un cristal y medir en qué direcciones rebotan; y esas direcciones no se pueden ni siquiera escribir con lo que hay en aquel módulo, porque no viven en el espacio de la red. Viven en otro, en el que la magnitud natural del cobre no es 3,6149 Å sino 3,0105 Å⁻¹. La razón de fondo es corta: una onda dentro de un cristal no ve átomos, ve periodos, y los ve por su inverso. Este artículo construye la red donde esos inversos son puntos de pleno derecho, demuestra que la recíproca de una red cúbica centrada en las caras es una centrada en el cuerpo, y convierte la terna (h, k, l) —que en el II.1 era una receta de inversos que había que aceptar— en un vector con dirección y longitud.

Prerrequisitos: el módulo II.1 completo, y en concreto la distinción entre red y base y el invariante V=a1(a2×a3)V = |\mathbf{a}_1\cdot(\mathbf{a}_2\times\mathbf{a}_3)| del artículo 01; los vectores primitivos de las redes cúbicas centradas del artículo 02; y los índices de Miller con su distancia interplanar d=a/h2+k2+l2d = a/\sqrt{h^2+k^2+l^2} del artículo 03, cuyo callout final aparcó exactamente lo que aquí se construye. De matemáticas: producto vectorial y producto mixto, y haber visto alguna vez una serie de Fourier —basta saber que una función periódica se escribe como suma de ondas—.

Una onda no ve átomos: ve periodos

Todo lo que le pasa a un sólido —que conduzca o no, que vibre, que difracte, que tenga color— se describe con ondas: de electrones, de fonones, de luz. Y una onda plana no se caracteriza por dónde está sino por su vector de onda k\mathbf{k}, que apunta en la dirección de propagación y mide 2π/λ2\pi/\lambda. Ahí está el problema: el cristal está descrito por longitudes y la onda por inversos de longitud, y para preguntarle a un cristal qué le hace a una onda hay que traducir el uno al idioma de la otra.

La traducción no es una analogía; es una cuenta. Cualquier propiedad local de un cristal —la densidad electrónica n(r)n(\mathbf{r}), el potencial que siente un electrón, la densidad de masa— es periódica:

n(r+R)=n(r)para todo R de la red de Bravais.n(\mathbf{r} + \mathbf{R}) = n(\mathbf{r}) \quad \text{para todo } \mathbf{R} \text{ de la red de Bravais.}

Una función periódica se desarrolla en serie de Fourier, es decir en suma de ondas planas. La pregunta es cuáles:

n(r)=GnGeiGr.n(\mathbf{r}) = \sum_{\mathbf{G}} n_{\mathbf{G}}\, e^{i\mathbf{G}\cdot\mathbf{r}}.

Sustituyendo rr+R\mathbf{r} \to \mathbf{r}+\mathbf{R}, cada término se multiplica por eiGRe^{i\mathbf{G}\cdot\mathbf{R}}, y para que la suma no cambie hace falta que ese factor valga 1 en todos los términos. Eso deja una condición limpia y es la definición que va a organizar el resto del módulo:

La red recıˊproca es el conjunto de los G que cumplen eiGR=1 para todo R.\textbf{La red recíproca es el conjunto de los } \mathbf{G} \text{ que cumplen } e^{i\mathbf{G}\cdot\mathbf{R}} = 1 \text{ para todo } \mathbf{R}.

Dicho de otro modo: GR\mathbf{G}\cdot\mathbf{R} tiene que ser un múltiplo entero de 2π2\pi. Y ese conjunto es una red de Bravais, sin que haya que demostrar nada raro: si dos vectores cumplen la condición, su suma y su opuesto también, y ésa es la definición de red del II.1. La red recíproca no es una construcción auxiliar que alguien inventó para calcular más deprisa: es la lista de las únicas ondas que un cristal puede tener dentro sin romper su periodicidad. Todo lo demás sale de ahí.

Un ejemplo antes de generalizar. En una red cúbica simple de arista aa, los R\mathbf{R} son a(n1,n2,n3)a(n_1,n_2,n_3) y la condición GR=2π×entero\mathbf{G}\cdot\mathbf{R} = 2\pi\times\text{entero} se cumple exactamente para G=(2π/a)(h,k,l)\mathbf{G} = (2\pi/a)(h,k,l) con h,k,lh,k,l enteros. La recíproca de una cúbica simple de 4 Å es una cúbica simple de 2π/4=1,57082\pi/4 = 1{,}5708 Å⁻¹. Fíjate en lo que acaba de pasar sin avisar: los índices de Miller han aparecido como las coordenadas de un punto de esta red nueva. Ésa era la respuesta que el II.1 no podía dar.

a₁ a₂ red directa · 12,00 Ų b₁ b₂ a₂ red recíproca · 3,290 Å⁻²
Una red plana oblicua de a1=(4,0;0)\mathbf{a}_1 = (4{,}0;\,0) y a2=(1,5;3,0)\mathbf{a}_2 = (1{,}5;\,3{,}0) Å, y su recíproca. Las dos cosas que hay que mirar: b1\mathbf{b}_1 es perpendicular a a2\mathbf{a}_2 —la línea de trazos es la dirección de a2\mathbf{a}_2 trasladada— y no a a1\mathbf{a}_1; y las dos redes están giradas una respecto de otra, con ángulos suplementarios, 63,435° y 116,565°. La celda directa mide 12,00 Ų y la recíproca 3,2899 Å⁻², cuyo producto es (2π)2=39,478(2\pi)^2 = 39{,}478. Nada de esto es casualidad: es lo que dice biaj=2πδij\mathbf{b}_i\cdot\mathbf{a}_j = 2\pi\delta_{ij}.

Los tres vectores, construidos

Hace falta una receta que dé la recíproca de cualquier red, y ésta es:

b1=2πa2×a3V,b2=2πa3×a1V,b3=2πa1×a2V,\mathbf{b}_1 = 2\pi\frac{\mathbf{a}_2\times\mathbf{a}_3}{V}, \qquad \mathbf{b}_2 = 2\pi\frac{\mathbf{a}_3\times\mathbf{a}_1}{V}, \qquad \mathbf{b}_3 = 2\pi\frac{\mathbf{a}_1\times\mathbf{a}_2}{V},

con V=a1(a2×a3)V = \mathbf{a}_1\cdot(\mathbf{a}_2\times\mathbf{a}_3) el volumen de la celda primitiva del II.1. La propiedad que la justifica se lee sin calcular: b1\mathbf{b}_1 es un producto vectorial de a2\mathbf{a}_2 y a3\mathbf{a}_3, luego es perpendicular a los dos; y b1a1=2πa1(a2×a3)/V=2π\mathbf{b}_1\cdot\mathbf{a}_1 = 2\pi\,\mathbf{a}_1\cdot(\mathbf{a}_2\times\mathbf{a}_3)/V = 2\pi. En una línea:

  biaj=2πδij  \boxed{\;\mathbf{b}_i\cdot\mathbf{a}_j = 2\pi\,\delta_{ij}\;}

De ahí sale todo lo demás en dos renglones. Un G=hb1+kb2+lb3\mathbf{G} = h\mathbf{b}_1 + k\mathbf{b}_2 + l\mathbf{b}_3 con h,k,lh,k,l enteros cumple, contra un R=n1a1+n2a2+n3a3\mathbf{R} = n_1\mathbf{a}_1+n_2\mathbf{a}_2+n_3\mathbf{a}_3 cualquiera,

GR=2π(hn1+kn2+ln3)=2π×entero,\mathbf{G}\cdot\mathbf{R} = 2\pi(hn_1 + kn_2 + ln_3) = 2\pi\times\text{entero},

así que eiGR=1e^{i\mathbf{G}\cdot\mathbf{R}} = 1 y esos G\mathbf{G} están en la red recíproca. Y al revés: si un vector cualquiera se escribe G=x1b1+x2b2+x3b3\mathbf{G} = x_1\mathbf{b}_1+x_2\mathbf{b}_2+x_3\mathbf{b}_3 —siempre se puede, porque los tres bi\mathbf{b}_i son independientes— y se le exige la condición contra R=a1\mathbf{R} = \mathbf{a}_1, sale 2πx1=2π×entero2\pi x_1 = 2\pi\times\text{entero}, es decir x1x_1 entero; y lo mismo con los otros dos. Los bi\mathbf{b}_i generan exactamente el conjunto, ni uno más ni uno menos.

Queda un invariante que conviene tener a mano, y es el gemelo del VV del II.1. Como b1(b2×b3)\mathbf{b}_1\cdot(\mathbf{b}_2\times\mathbf{b}_3) es un producto mixto de productos vectoriales, la identidad de Lagrange lo reduce a

V=(2π)3V,es decirVV=(2π)3=248,05.V^* = \frac{(2\pi)^3}{V}, \qquad\text{es decir}\qquad V\cdot V^* = (2\pi)^3 = 248{,}05.

Con números: la celda primitiva del cobre mide 11,809 ų —el dato del II.1— y la de su recíproca, 21,004 Å⁻³. Una red apretada en el espacio real tiene una recíproca abierta, y viceversa. Es la primera de las inversiones que este artículo va a repetir: todo lo grande de un lado es pequeño del otro.

La recíproca de la centrada en las caras es la centrada en el cuerpo

Éste es el resultado que hay que ver hacer, no leer citado. Tomamos los vectores primitivos del cobre, que son los del II.1:

a1=a2(0,1,1),a2=a2(1,0,1),a3=a2(1,1,0),V=a34.\mathbf{a}_1 = \tfrac{a}{2}(0,1,1), \quad \mathbf{a}_2 = \tfrac{a}{2}(1,0,1), \quad \mathbf{a}_3 = \tfrac{a}{2}(1,1,0), \qquad V = \tfrac{a^3}{4}.

El producto vectorial que necesita b1\mathbf{b}_1 ya salió en el II.1: a2×a3=a24(1,1,1)\mathbf{a}_2\times\mathbf{a}_3 = \tfrac{a^2}{4}(-1,1,1). Dividiendo por V=a3/4V = a^3/4 y multiplicando por 2π2\pi,

b1=2πa(1,1,1),b2=2πa(1,1,1),b3=2πa(1,1,1).\mathbf{b}_1 = \frac{2\pi}{a}(-1,1,1), \qquad \mathbf{b}_2 = \frac{2\pi}{a}(1,-1,1), \qquad \mathbf{b}_3 = \frac{2\pi}{a}(1,1,-1).

Y ahora hay que reconocer lo que ha salido. Esos tres vectores son A2(1,1,1)\tfrac{A}{2}(-1,1,1) y compañía con A=4π/aA = 4\pi/a, que es exactamente el juego primitivo de una red cúbica centrada en el cuerpo de arista AA — la fila del hierro en la tabla del II.1, con otra letra. En el cobre, A=4π/3,6149=3,4763A = 4\pi/3{,}6149 = 3{,}4763 Å⁻¹.

fcc de arista a    bcc de arista 4π/a.\text{fcc de arista } a \;\longrightarrow\; \text{bcc de arista } 4\pi/a.

El recíproco del recíproco cierra el otro caso sin trabajo. Aplicar la receta dos veces devuelve la red de partida —el ejercicio 4 lo comprueba—, así que si la recíproca de la fcc de arista aa es la bcc de arista 4π/a4\pi/a, entonces la recíproca de una bcc de arista aa' tiene que ser la fcc de arista 4π/a4\pi/a'. Para el hierro, 4π/2,8665=4,38394\pi/2{,}8665 = 4{,}3839 Å⁻¹.

Merece la pena parar en una consecuencia que no es cosmética. La red recíproca se construye sólo con los ai\mathbf{a}_i: la base no aparece en ninguna fórmula. El silicio y el cobre tienen redes recíprocas del mismo tipo —bcc las dos— aunque uno tenga dos átomos por punto y el otro uno. La red recíproca no sabe nada de lo que cuelga de cada punto, y por eso la base tendrá que entrar por otro sitio, que es el artículo 04. Cuando alguien diga «las extinciones de la fcc», ten presente que hay dos historias distintas ahí dentro y que el artículo 04 las separa.

Ejemplo resuelto 1 · Por qué el difractograma del cobre empieza por 111 y el del molibdeno por 110

Problema. El II.1 dejó dos observaciones sin explicar: que la lista de reflexiones de un cúbico centrado en las caras es 111, 200, 220, 311 y que faltan el (100) y el (110); y que el molibdeno, centrado en el cuerpo, empieza por 110, 200 y 211. Explícalo sólo con la red recíproca, sin ningún factor de estructura, y da el G|\mathbf{G}| más corto de cada uno. Datos: aCu=3,6149a_{\text{Cu}} = 3{,}6149 Å, aMo=3,1470a_{\text{Mo}} = 3{,}1470 Å.

Solución. Escribimos los puntos recíprocos sobre los ejes convencionales del cubo, que es como los nombra todo el mundo: G=(2π/a)(h,k,l)\mathbf{G} = (2\pi/a)(h,k,l). Para el cobre, la recíproca es una bcc de arista 4π/a4\pi/a, y los puntos de una bcc de arista AA sobre una malla de paso A/2A/2 son los de coordenadas todas pares o todas impares. Con A/2=2π/aA/2 = 2\pi/a, eso dice:

fcc: existe el punto (hkl)    h,k,l tienen la misma paridad.\text{fcc: existe el punto } (hkl) \iff h,k,l \text{ tienen la misma paridad.}

Los más cortos son (111), con G=2π3/a=3,0105|\mathbf{G}| = 2\pi\sqrt3/a = 3{,}0105 Å⁻¹, y luego (200), con 4π/a=3,47634\pi/a = 3{,}4763 Å⁻¹; (220) da 4,9162 y (311), 5,7647. El (100) y el (110) no son puntos de la red recíproca del cobre — no están ahí, y no hay nada que medir en su sitio. Para el molibdeno, la recíproca de una bcc es una fcc, cuyos puntos sobre la misma malla son los que cumplen h+k+lh+k+l par: el más corto es (110), con 2π2/a=2,82362\pi\sqrt2/a = 2{,}8236 Å⁻¹, y le siguen (200) y (211).

Resultado. Las extinciones de las redes centradas no son extinciones: son puntos que no existen. El II.1 las notó como una regularidad de una lista y las aplazó; aquí resultan ser la afirmación «la recíproca de la fcc es la bcc» escrita en el idioma de los índices convencionales. Y hay una comprobación en el espacio real que lo hace tangible y que el II.1 casi había hecho ya: la familia (100) del cobre tiene planos de átomos a a/2a/2, no a aa, porque en una red centrada en las caras hay un plano intercalado —eso es el ejercicio 4 del artículo 03 del II.1—, así que su primer orden de difracción es lo que llamamos (200). Los dos relatos son el mismo. Cuidado, eso sí, con generalizar: esto vale porque la base del cobre tiene un átomo. En el silicio, que es fcc con dos átomos por punto, la red recíproca sigue siendo bcc y sin embargo falta el (200); eso ya no lo explica la red, y es el artículo 04.

G es perpendicular al plano que nombra, y mide 2π/d

Los dos hechos que convierten esta construcción en una herramienta. Sea Ghkl=hb1+kb2+lb3\mathbf{G}_{hkl} = h\mathbf{b}_1+k\mathbf{b}_2+l\mathbf{b}_3 y sea el plano (hkl)(hkl) del II.1: por definición de los índices de Miller corta los ejes en a1/h\mathbf{a}_1/h, a2/k\mathbf{a}_2/k y a3/l\mathbf{a}_3/l. Dos vectores contenidos en ese plano son las diferencias de esos cortes, y contra ellos:

Ghkl(a1ha2k)=2πhh2πkk=0,\mathbf{G}_{hkl}\cdot\Bigl(\frac{\mathbf{a}_1}{h} - \frac{\mathbf{a}_2}{k}\Bigr) = \frac{2\pi h}{h} - \frac{2\pi k}{k} = 0,

y lo mismo con el otro par. Un vector perpendicular a dos direcciones independientes de un plano es perpendicular al plano:

Ghkl(hkl)en cualquier sistema cristalino, sin excepcioˊn.\mathbf{G}_{hkl} \perp (hkl) \quad \text{en cualquier sistema cristalino, sin excepción.}

Ahí está pagada la deuda más incómoda del II.1. Allí se vio que [hkl][hkl] —la dirección cristalográfica— sólo es perpendicular a (hkl)(hkl) en el sistema cúbico, y que en el rutilo la [101] se desvía 24,43° de la normal al (101). La pregunta que quedaba colgando era cuál es entonces el vector que apunta siempre en la dirección buena. Éste. La dirección lleva los índices multiplicando a los vectores de la celda y la normal los lleva dividiendo, decía aquel artículo; lo que lleva los índices dividiendo es precisamente G\mathbf{G}, porque los bi\mathbf{b}_i tienen dimensiones de inverso de longitud.

La longitud sale igual de fácil. La distancia del origen al plano más cercano es la proyección de cualquiera de los cortes sobre la normal unitaria G^=G/G\hat{\mathbf{G}} = \mathbf{G}/|\mathbf{G}|:

dhkl=a1hGG=2πGhklGhkl=2πdhkl.d_{hkl} = \frac{\mathbf{a}_1}{h}\cdot\frac{\mathbf{G}}{|\mathbf{G}|} = \frac{2\pi}{|\mathbf{G}_{hkl}|} \qquad\Longleftrightarrow\qquad |\mathbf{G}_{hkl}| = \frac{2\pi}{d_{hkl}}.

Con el cobre: d111=2,0871d_{111} = 2{,}0871 Å —el número del II.1— y G111=3,0105|\mathbf{G}_{111}| = 3{,}0105 Å⁻¹, que es el del titular. Cada punto de la red recíproca es una familia de planos del cristal, con la dirección puesta en su orientación y la longitud en su espaciado. Ésa es la frase que hay que llevarse del artículo: el espacio recíproco no es un truco algebraico, es un catálogo de las familias de planos, y cuanto más juntos están los planos más lejos está su punto.

La fórmula del espaciado, ahora en los siete sistemas

Como d=2π/Gd = 2\pi/|\mathbf{G}| y G\mathbf{G} es una combinación conocida de los bi\mathbf{b}_i, el espaciado de cualquier familia en cualquier sistema es un producto escalar y nada más:

1dhkl2=hb1+kb2+lb32(2π)2.\frac{1}{d_{hkl}^2} = \frac{|h\mathbf{b}_1+k\mathbf{b}_2+l\mathbf{b}_3|^2}{(2\pi)^2}.

En un sistema con los tres ejes perpendiculares, los bi\mathbf{b}_i son paralelos a los ai\mathbf{a}_i y miden 2π/a2\pi/a, 2π/b2\pi/b y 2π/c2\pi/c; el desarrollo devuelve 1/d2=h2/a2+k2/b2+l2/c21/d^2 = h^2/a^2+k^2/b^2+l^2/c^2, que es la fórmula ortorrómbica del II.1, y con a=b=ca=b=c la cúbica. Nada nuevo, y eso es exactamente lo que se quería: la maquinaria tiene que reproducir lo que ya se sabía. Lo nuevo empieza cuando los ejes no son perpendiculares y el término cruzado 2hkb1b22hk\,\mathbf{b}_1\cdot\mathbf{b}_2 deja de anularse. Para el sistema hexagonal, donde γ=120\gamma = 120^\circ y por tanto b1b2=12b12\mathbf{b}_1\cdot\mathbf{b}_2 = \tfrac12|\mathbf{b}_1|^2, sale

1dhkl2=43h2+hk+k2a2+l2c2.\frac{1}{d_{hkl}^2} = \frac{4}{3}\,\frac{h^2+hk+k^2}{a^2} + \frac{l^2}{c^2}.

La fórmula del II.1 no sólo no vale ahí: da otro número. Y no es un sistema exótico — el grafito, el magnesio, el cinc, el titanio y el cuarzo son hexagonales, y entre ellos se llevan media metalurgia.

Ejemplo resuelto 2 · Los 3,3555 Å que separan dos láminas de grafito, medidos a través de su punto recíproco

Problema. El grafito es hexagonal con a=2,4640a = 2{,}4640 Å y c=6,7110c = 6{,}7110 Å. Construye su red recíproca y calcula d002d_{002} y d100d_{100} por dos caminos: con los vectores bi\mathbf{b}_i y con la fórmula hexagonal de arriba. Comprueba además qué habría dado la fórmula del II.1, que sólo vale con ejes perpendiculares.

Solución. Con a1=a(1,0,0)\mathbf{a}_1 = a(1,0,0), a2=a(12,32,0)\mathbf{a}_2 = a(-\tfrac12,\tfrac{\sqrt3}{2},0) y a3=c(0,0,1)\mathbf{a}_3 = c(0,0,1), el volumen es (3/2)a2c=35,286(\sqrt3/2)a^2c = 35{,}286 ų y sale b3=(2π/c)(0,0,1)\mathbf{b}_3 = (2\pi/c)(0,0,1), de módulo 0,93625 Å⁻¹. Entonces G002=2b3=1,87250|\mathbf{G}_{002}| = 2|\mathbf{b}_3| = 1{,}87250 Å⁻¹ y

d002=2π1,87250=3,3555 A˚=c2.d_{002} = \frac{2\pi}{1{,}87250} = 3{,}3555\ \text{Å} = \frac{c}{2}.

Para el (100), b1=4π/(3a)=2,9445|\mathbf{b}_1| = 4\pi/(\sqrt3\,a) = 2{,}9445 Å⁻¹ y d100=2π/b1=2,1339d_{100} = 2\pi/|\mathbf{b}_1| = 2{,}1339 Å. La fórmula hexagonal da los mismos dos números hasta la última cifra; la ortorrómbica del II.1, en cambio, daría d100=a=2,4640d_{100} = a = 2{,}4640 Å, un 15,5 % de más.

Resultado. 3,3555 Å es la separación entre láminas de grafito, y es de los números más citados de la ciencia de materiales: es lo que hay que vencer para exfoliar grafeno con una cinta adhesiva, y es el ancho del canal por el que se mete el litio en el ánodo de una batería. Aparece en un difractómetro como un pico a 2θ=26,542\theta = 26{,}54^\circ con radiación de cobre. Dos cosas que llevarse. La primera es de método: la fórmula «1/d2=h2/a2+1/d^2 = h^2/a^2 + \dots» aplicada a un hexagonal es un error de un 15 % que no avisa, porque produce un número creíble; la maquinaria recíproca no puede cometerlo, porque el término cruzado sale solo del producto escalar. La segunda es que d002=c/2d_{002} = c/2 y no cc: el periodo del grafito contiene dos láminas, porque la segunda está girada, y lo que se mide es la distancia entre láminas vecinas, no el periodo. Ese factor 2 es el mismo del que avisaba la hoja del II.1 — que en cristalografía casi todos los errores son de recuento.

El 2π2\pi es un convenio, y hay dos comunidades que no usan el mismo. Este módulo —y el texto guía, Simon— define G=2π/d|\mathbf{G}| = 2\pi/d, que es lo que hacen los físicos porque así G\mathbf{G} vive en el mismo espacio que el vector de onda k=2π/λ\mathbf{k} = 2\pi/\lambda y las dos cosas se suman sin factores de conversión. La cristalografía usa biaj=δij\mathbf{b}_i\cdot\mathbf{a}_j = \delta_{ij}, sin 2π2\pi, y entonces G=1/d|\mathbf{G}| = 1/d. Para el (111) del cobre, el mismo vector se llama 3,0105 Å⁻¹ en un libro y 0,47914 Å⁻¹ en el otro. No hay uno correcto; lo que no se puede es mezclarlos, y la manera de no mezclarlos es mirar las unidades de la primera fórmula del capítulo. La señal es fiable: si aparece λ=2dsinθ\lambda = 2d\sin\theta sin ningún 2π2\pi a la vista, estás en el convenio cristalográfico.

Y el límite honesto: los puntos de la red recíproca son puntos porque el cristal es infinito. La condición eiGR=1e^{i\mathbf{G}\cdot\mathbf{R}} = 1 se ha impuesto «para todo R\mathbf{R}», y en un cristal de verdad los R\mathbf{R} se acaban. Un grano de 20 nm no tiene puntos recíprocos sino manchas de anchura ΔG2π/L\Delta G \approx 2\pi/L, lo que para L=20L = 20 nm da 0,031 Å⁻¹, un 1 % del G111|\mathbf{G}_{111}| del cobre. Esa anchura se mide, se llama ensanchamiento de Scherrer y es como se determina el tamaño de grano de un polvo. La idealización es buena —un cristal de 1 µm ya da manchas de una parte en cinco mil— pero es una idealización, y en nanomateriales deja de serlo.

Ejercicios

Ejercicio 1

En el artículo 02 del módulo II.1 se construyó la celda de Wigner–Seitz de una red plana rectangular centrada de 4 × 6 Å, cuyos vectores primitivos son a1=(2,3)\mathbf{a}_1 = (2,\,3) y a2=(2,3)\mathbf{a}_2 = (2,\,-3) Å. Constrúyele ahora la red recíproca: da b1\mathbf{b}_1 y b2\mathbf{b}_2, sus módulos, el ángulo que forman y el área de la celda recíproca. ¿De qué tipo es la red que sale? Comprueba el resultado con AA=(2π)2A\cdot A^* = (2\pi)^2.

Solución

En dos dimensiones la receta se usa con a3=z^\mathbf{a}_3 = \hat{\mathbf{z}}, y el «volumen» es el área A=a1×a2=12,00A = |\mathbf{a}_1\times\mathbf{a}_2| = 12{,}00 Ų. Sale b1=2π12(3,2)=(1,5708;1,0472)\mathbf{b}_1 = \tfrac{2\pi}{12}(3,2) = (1{,}5708;\,1{,}0472) Å⁻¹ y b2=2π12(3,2)=(1,5708;1,0472)\mathbf{b}_2 = \tfrac{2\pi}{12}(3,-2) = (1{,}5708;\,-1{,}0472) Å⁻¹, los dos de módulo 1,8879 Å⁻¹ y formando arccos(0,38462)=67,38\arccos(0{,}38462) = 67{,}38^\circ. El área de la celda recíproca es 3,2899 Å⁻², y 12,00 × 3,2899 = 39,478 = (2π)2(2\pi)^2.

¿De qué tipo? Los dos vectores miden lo mismo, así que la red es rómbica, es decir rectangular centrada otra vez — el mismo tipo que la de partida. Y sus lados convencionales salen de las sumas: b1+b2=(3,1416;0)\mathbf{b}_1+\mathbf{b}_2 = (3{,}1416;\,0) y b1b2=(0;2,0944)\mathbf{b}_1-\mathbf{b}_2 = (0;\,2{,}0944), o sea un rectángulo de 4π/4=3,14164\pi/4 = 3{,}1416 por 4π/6=2,09444\pi/6 = 2{,}0944 Å⁻¹, centrado.

La segunda lección está en ese 4π/a4\pi/a, que ya salió con la fcc y la bcc y aquí vuelve a salir: una red centrada tiene recíproca de arista 4π/a4\pi/a y no 2π/a2\pi/a, porque el centrado duplica la densidad de puntos directos y por tanto divide por dos la de puntos recíprocos. Es la misma inversión de siempre, y es el mejor control de sanidad que existe en este tema: si al recíprocar una red la celda no se ha hecho más grande cuando la directa era más pequeña, hay un error.

Ejercicio 2

El rutilo, TiO₂, es tetragonal con a=b=4,5937a = b = 4{,}5937 Å y c=2,9587c = 2{,}9587 Å. (a) Construye b1,b2,b3\mathbf{b}_1,\mathbf{b}_2,\mathbf{b}_3 y deduce de ellos la fórmula del espaciado tetragonal. (b) Calcula d110d_{110} y d101d_{101} y compáralos con los que dio el ejercicio 3 del artículo 03 del II.1 por otro camino. (c) Calcula G101|\mathbf{G}_{101}| y comprueba que G101\mathbf{G}_{101} es perpendicular al plano (101) aunque la dirección [101] se desvíe 24,43°, que es lo que aquel artículo dejó como problema abierto.

Solución

(a) Con los ejes perpendiculares, los productos vectoriales son inmediatos: b1=(2π/a)(1,0,0)\mathbf{b}_1 = (2\pi/a)(1,0,0), b2=(2π/a)(0,1,0)\mathbf{b}_2 = (2\pi/a)(0,1,0), b3=(2π/c)(0,0,1)\mathbf{b}_3 = (2\pi/c)(0,0,1), todos ortogonales entre sí, así que G2=(2π)2[(h2+k2)/a2+l2/c2]|\mathbf{G}|^2 = (2\pi)^2[(h^2+k^2)/a^2 + l^2/c^2] y

1d2=h2+k2a2+l2c2.\frac{1}{d^2} = \frac{h^2+k^2}{a^2} + \frac{l^2}{c^2}.

(b) d110=a/2=3,2482d_{110} = a/\sqrt2 = 3{,}2482 Å y d101=2,4874d_{101} = 2{,}4874 Å, los mismos dos números del II.1 hasta la cuarta cifra, obtenidos allí con una construcción ad hoc y aquí con un producto escalar.

(c) G101=2π/2,4874=2,5260|\mathbf{G}_{101}| = 2\pi/2{,}4874 = 2{,}5260 Å⁻¹, y su dirección es (2π/a,0,2π/c)(1/a,0,1/c)=(0,2177;0;0,3380)(2\pi/a,\,0,\,2\pi/c) \propto (1/a,\,0,\,1/c) = (0{,}2177;\,0;\,0{,}3380) — que es exactamente el vector que el II.1 llamó «la normal al plano». La dirección [101], en cambio, es (a,0,c)=(4,5937;0;2,9587)(a,0,c) = (4{,}5937;\,0;\,2{,}9587), y entre las dos hay 24,43°.

La segunda lección es la que cierra un tema abierto en el módulo anterior. Allí había dos vectores candidatos a «la dirección del plano (hkl)» y la única manera de saber cuál era el bueno era comprobarlo caso por caso. Aquí hay uno solo y no hay nada que comprobar: Ghkl\mathbf{G}_{hkl} es perpendicular a (hkl)(hkl) por construcción, en los siete sistemas. Que en el sistema cúbico coincida además con [hkl][hkl] es una casualidad del cubo, y ya no hay que recordarla como una excepción: se ve que biai\mathbf{b}_i \parallel \mathbf{a}_i sólo cuando los tres ejes son ortogonales y de la misma longitud.

Ejercicio 3

El silicio tiene la estructura del diamante, con a=5,4307a = 5{,}4307 Å. (a) ¿Cuál es su red recíproca y cuánto mide su arista convencional? (b) Calcula VV y VV^* y comprueba el producto. (c) Ordena de menor a mayor los cuatro G|\mathbf{G}| más cortos y da sus dd. (d) Compara la respuesta de (a) con la del cobre: los dos cristales no se parecen en nada —uno es un metal compacto con un átomo por punto y el otro un semiconductor covalente con dos—, y sin embargo sus redes recíprocas son del mismo tipo. ¿Qué información del cristal no lleva la red recíproca, y dónde tendrá que entrar entonces?

Solución

(a) La base atómica no entra en la construcción, así que sólo cuenta la red de Bravais del silicio, que es cúbica centrada en las caras: su recíproca es una bcc de arista 4π/a=2,31404\pi/a = 2{,}3140 Å⁻¹. (b) V=a3/4=40,041V = a^3/4 = 40{,}041 ų y V=6,1949V^* = 6{,}1949 Å⁻³; su producto es 248,05, que es (2π)3(2\pi)^3. (c) Con la regla de la misma paridad: (111) con G=2,0039|\mathbf{G}| = 2{,}0039 Å⁻¹ y d=3,1354d = 3{,}1354 Å; (200) con 2,3140 Å⁻¹ y 2,7154 Å; (220) con 3,2724 Å⁻¹ y 1,9200 Å; (311) con 3,8373 Å⁻¹ y 1,6374 Å.

(d) La red recíproca no lleva la base: se construye sólo con los ai\mathbf{a}_i, y dos cristales con la misma red de Bravais tienen redes recíprocas del mismo tipo por muy distintos que sean. Todo lo que distingue al silicio del cobre —los dos átomos por punto, en (0,0,0) y (¼,¼,¼)— tendrá que aparecer más adelante, y aparece en el factor de estructura del artículo 04: no cambia dónde están los puntos, cambia cuánto vale cada uno.

La segunda lección es una advertencia de vocabulario que causa muchas confusiones: el d111=3,1354d_{111} = 3{,}1354 Å que sale aquí es el mismo que el ejemplo resuelto 1 del artículo 03 del II.1 comparó con un escalón de 3,14 Å fotografiado con un microscopio de efecto túnel. Los espaciados no dependen de la base — son geometría de la red —, pero la intensidad con la que cada uno difracta sí depende, y ahí está la diferencia entre saber dónde salen los picos y saber cuáles se ven.

Ejercicio 4

Demuestra que la recíproca de la recíproca es la red directa. Es decir: partiendo de b1=2π(a2×a3)/V\mathbf{b}_1 = 2\pi(\mathbf{a}_2\times\mathbf{a}_3)/V y sus hermanos, comprueba que 2π(b2×b3)/V=a12\pi(\mathbf{b}_2\times\mathbf{b}_3)/V^* = \mathbf{a}_1. Después úsalo para escribir, sin calcular ningún producto vectorial más, cuál es la recíproca de una red cúbica centrada en el cuerpo de arista aa, y aplícalo al hierro (a=2,8665a = 2{,}8665 Å).

Solución

Con la identidad (u×v)×(u×w)=[u(v×w)]u(\mathbf{u}\times\mathbf{v})\times(\mathbf{u}\times\mathbf{w}) = [\mathbf{u}\cdot(\mathbf{v}\times\mathbf{w})]\,\mathbf{u} aplicada a b2×b3=(2π)2V2(a3×a1)×(a1×a2)\mathbf{b}_2\times\mathbf{b}_3 = \frac{(2\pi)^2}{V^2}(\mathbf{a}_3\times\mathbf{a}_1)\times(\mathbf{a}_1\times\mathbf{a}_2), el paréntesis se reduce a [a1(a2×a3)]a1=Va1[\mathbf{a}_1\cdot(\mathbf{a}_2\times\mathbf{a}_3)]\,\mathbf{a}_1 = V\mathbf{a}_1, de donde b2×b3=(2π)2a1/V\mathbf{b}_2\times\mathbf{b}_3 = (2\pi)^2\mathbf{a}_1/V. Dividiendo por V=(2π)3/VV^* = (2\pi)^3/V y multiplicando por 2π2\pi queda a1\mathbf{a}_1 exactamente. Hay un camino todavía más corto y merece la pena verlo: biaj=2πδij\mathbf{b}_i\cdot\mathbf{a}_j = 2\pi\delta_{ij} es una relación simétrica entre los dos juegos, así que la receta que lleva de los a\mathbf{a} a los b\mathbf{b} tiene que llevar de vuelta.

Con eso, la recíproca de la bcc sale gratis. Ya sabemos que fcc de arista aabcc de arista 4π/a4\pi/a; recíprocando otra vez, bcc de arista 4π/a4\pi/afcc de arista aa, y renombrando a=4π/aa' = 4\pi/a queda bcc de arista aa'fcc de arista 4π/a4\pi/a'. Para el hierro, 4π/2,8665=4,38394\pi/2{,}8665 = 4{,}3839 Å⁻¹.

La segunda lección: la simetría de la relación es lo que hace que no haya que memorizar dos teoremas. Es un patrón que se repite en toda la física —transformadas de Fourier directa e inversa, espacio de posiciones y de momentos—, y aquí es literal: el cristal y su red recíproca no son «uno real y otro auxiliar», son dos descripciones de la misma cosa, cada una cómoda para preguntas distintas. La directa contesta dónde están los átomos; la recíproca, qué ondas caben.